El consumo de bebidas alcohólicas en exceso puede afectar al organismo produciendo diversos tipos de patologías en el cuerpo.
Incluso puede alterar el estado del humor, sobre todo en personas medicadas con drogas controladas o ilegales, advierte la doctora Marta Sady Galeano, responsable de Neurología de Adultos de Medicina UNA.
Dicha situación da lugar a lo que se conoce como borrachera patológica. A consecuencia de esto, los pacientes que están medicados con antidepresivos, sedantes o drogas ilegales tienen un cambio de conducta a causa del efecto tóxico del alcohol.
“Estas personas desarrollan una alteración de la conducta que las vuelve muy agresivas, desinhibidas o pueden realizar actos muy inhumanos, hasta homicidios. Estos tipos de personas, con borrachera patológica, no deben tomar alcohol”, explicó Galeano.
DAÑOS. La neuróloga puntualizó que existe una predisposición genética a desarrollar la adicción al alcohol que se denomina alcoholismo o etilismo.
Ello no solo produce alteraciones a nivel del hígado, sino también en el cerebro, como lesiones degenerativas, trastorno de la memoria, encefalopatía de Wernicke, por avitaminosis, entre otras enfermedades.
Las bebidas alcohólicas provocan afectaciones de los nervios periféricos, una polineuropatía tóxica a causa del etanol, así como también por mecanismo de desnutrición pelagra, lesiones a nivel de la piel y que se acompañan con el trastorno de la memoria.
La profesional de la salud agregó que puede generarse una epilepsia alcohólica por la ingestión crónica, disminución del tamaño del cerebelo o atrofia cerebelosa por el consumo de alcohol.
El desaforado y continuo consumo de bebidas etílicas también puede producir fragmentación del patrón del sueño. La persona tiene despertares varias veces durante la noche y otro grupo de bebedores que se duermen profundamente.
Los daños se registran en distintas partes del cuerpo. Sin embargo, la neuróloga aclaró que la ingesta moderada no es peligrosa. “Una persona puede consumir hasta dos copas de vino, dos latas de cerveza o una raya de whisky, más de eso no es recomendado”.