31 may. 2026

Al San Blas de Piribebuy solo le hicieron una procesión por las calles de la ciudad

Por Darío Bareiro Fariña

Rezo.  La imagen de San Blas de Piribebuy recibió la visita de miles de devotos durante todo el novenario y la procesión.

Rezo. La imagen de San Blas de Piribebuy recibió la visita de miles de devotos durante todo el novenario y la procesión.

CAACUPÉ

Este año de nuevo reflotó una larga controversia que desde hace tiempo mantienen las autoridades religiosas y los dueños de la imagen de San Blas en la ciudad de Piribebuy, Cordillera. El santo solo recibió honores de la feligresía en su capilla y posteriormente hubo una procesión.

El problema tuvo su origen con el pedido de la iglesia a la familia Acosta, que es la propietaria de la imagen de San Blas, para que donara o pasara a favor de la parroquia el santo a fin de que en el templo se lo venere. Este pedido no fue aceptado por los dueños de la reliquia. Y ante esta disputa, las autoridades religiosas decidieron no enviar sacerdotes para celebrar las misas que se acostumbran durante el novenario.

Como resultado de la situación, los dueños de la imagen prepararon el rezo del santo rosario cada determinada hora entre los devotos (del San Blas-í o San Blas Hû), que como todos los años visitan el oratorio ubicado en el barrio de Piribebuy.

El poder de atracción y convocatoria del santo, que es protector de la garganta, realmente se traduce en la presencia de un enorme gentío proveniente de diferentes localidades del Departamento de la Cordillera, de Ciudad del Este, de Asunción y Caacupé.

Ante la imposibilidad de que el San Blas de Piribebuy pueda tener una misa, y que tampoco pueda llevarse a la iglesia Dulce Nombre de Jesús de Piribebuy, los propietarios de la imagen organizaron una procesión acompañada de una bandita y recorrieron la ciudad, para luego retornar a su oratorio.