Una fuente policial explicó a Efe, por su parte, que la causa de uno de los estallidos fue un coche bomba detonado cerca de una sede de los llamados “Asayish”, los servicios de Inteligencia kurdo-iraquíes.
El vehículo estalló en la calle 60, cuyos accesos han sido cerrados por los efectivos del orden.
Del resto de las explosiones, ninguna de las fuentes ha ofrecido de momento más detalles.
Hasta ahora, el Kurdistán iraquí había permanecido a salvo de la violencia que asuela otras partes del país, ya que apenas se han registrado atentados en alguna de sus tres provincias.
En el resto de Irak, los ataques han aumentado, especialmente contra los chiíes y las fuerzas del orden.
El pasado día 20, la mayoría de los líderes y partidos políticos iraquíes firmaron un pacto de “honor y paz social” para tratar de detener el derramamiento de sangre y la violencia sectaria que afecta al país.