28 ago 2026

AL DR. FEDERICO FRANCO

En abril del 2008, el pueblo soberano castigó, con la pérdida del poder, a un grupo político corrupto y poco serio, y cuya magnitud de enriquecimiento personal traspasó todos los limites y no fue más aceptado por la mayoría de los paraguayos.

El cambio de gobierno, después de 61 años, no es mérito de un partido específico de la oposición, es el fruto del hartazgo del pueblo y de la -en ese entonces- carismática figura de Fernando Lugo.

Era inevitable y lógico que el partido político más grande de la oposición -el PLRA- formara parte del gobierno para el Cambio. Todos los que estamos a favor del Cambio, deseábamos que el cambio viniera si no rápidamente, por lo menos con profesionalidad y eficiencia.

Fue Fernando Lugo el que hizo posible que el Partido Liberal saliera de su rol de opositor y formara parte del actual Gobierno. Asimismo, sin el Partido Liberal, Fernando Lugo no sería hoy presidente de la República. Es una dependencia mutua, una simbiosis. El PLRA tiene hoy una oportunidad única de demostrar que es alternativa para las elecciones del 2013. Pienso que Fernando Lugo cumplirá su mandato sin juicio político. Los liberales, sin embargo, deberán seguir trabajando para convencer al electorado de que debe volver a votar por ellos en el 2013. Pero, en vez de apoyar al presidente de la República con decisión y llevando adelante una política consensuada en beneficio de todos los paraguayos, la prensa local nos informa diariamente de la disconformidad del vicepresidente con la mayoría de las decisiones del presidente Lugo. Tengo la impresión de que con esta actitud lo que Federico Franco busca es desacreditar cualquier gestión del presidente y así ganar adeptos para su partido. La poca colaboración y falta de crítica constructiva a la larga dañará más al PLRA que a Fernando Lugo, quien asegura no buscar la reelección. La permanente amenaza de juicio político por los colorados y oviedistas que quieren recuperar el poder todavía es entendible, pero no por parte del PLRA que forma parte del gobierno. Es a mi parecer una muestra de la incapacidad de presentar alternativas que convenzan a los electores para el 2013.

Con su diaria e infructuosa guerra política, Federico Franco no convence como alternativa. Puede ser que en las próximas elecciones internas del PLRA se presenten los primeros síntomas de lo arriba enunciado.

Dr. Frank Otto

QUEJA CONTRA UNA EMPRESA DE TRANSPORTE

El pasado domingo 24 de enero de 2010, un grupo de 40 a 50 personas embarcamos a la ciudad de Encarnación en un ómnibus de la empresa La Encarnacena, que debía partir con destino a la ciudad de Asunción a las 18. Dicho transporte, el número 630, antes de partir, ya presentaba problemas con el sistema de aire acondicionado, a tal punto que hacía más calor dentro del ómnibus que fuera de él (con el “aire acondicionado” encendido).

Uno de los pasajeros preguntó al chofer qué pasaba con el acondicionador de aire y aquel le respondió que acaban de encenderlo y que pronto enfriaría y el viaje se inició sin otros inconvenientes.

Alrededor de las 20, ya llegando a la ciudad de Coronel Bogado, el calor era insoportable y uno de los choferes procedió a abrir las escotillas del techo del bus y luego de esto se apagó el acondicionador de aire.

Muchos intentamos abrir las ventanillas del bus, para poder refrescarnos, pero fue inútil, pues se encontraban atornilladas. Unos minutos después, se vuelve a encender el aire acondicionador, pero esta vez comenzó a salir humo por los conductos de ventilación. En ese momento fue todo muy confuso, la gente comenzó a desesperarse y a correr por el pasillo temiendo un incendio. Me levanté de mi asiento (que estaba cerca de la puerta) y rápidamente traté de avisar al chofer acerca de la situación, pero me encontré con la puerta, que da a la cabina de los choferes, trabada. Comenzamos a golpear el vidrio y cuando nos abrieron la puerta, obligamos al chofer a parar el bus y rápidamente se evacuó el transporte (ver foto).

Luego de este episodio, los choferes de La Encarnacena procedieron a destrabar las ventanillas para continuar el viaje, todo esto sin avisar a la empresa acerca del inconveniente. Llamé a la central de la empresa para informar lo ocurrido y la persona que me atendió me dijo que no sabían nada. La solución que nos dieron fue: continuarán el viaje con las ventanas abiertas, cuando debió ser: conseguiremos otro bus para continuar el viaje (creo que sería lo más acertado para una empresa que tiene 51 años de servicio). A todo esto, un grupo de personas decidió caminar hasta la ciudad de Coronel Bogado para buscar algún transporte de otra empresa y así poder llegar a destino. Entre 10 personas más o menos nos quedamos a esperar una solución por parte de la empresa. ¿Qué paso? Nada. Continuamos viaje con el mismo ómnibus con las ventanillas abiertas. Llamé de nuevo a la central de la empresa y exigí que al llegar a Asunción nos espere algún representante de la empresa y que nos dé alguna explicación, o por lo menos que nos ofrezca una disculpa (lo correcto sería que nos devuelvan el importe del pasaje), pero la persona que me atendió ni siquiera se animó a informar a sus superiores, o, en todo caso, a los superiores no le interesó el problema que tuvo un transporte de su empresa. Cuando llegamos a la Terminal de Asunción, no había nadie. El lunes 25 de enero, a las 09.30 aproximadamente, escribí un correo electrónico a la administración de la empresa pidiendo explicaciones al respecto, y siendo las 18.30 no he tenido respuesta alguna... El motivo de esta carta tiene como fin informar a las personas el tipo de servicio que ofrece una empresa de transporte que ya lleva 51 años de servicio y que ante una situación como esta no tiene solución alguna, no tiene un bus de reserva, no tiene choferes capacitados para avisar a sus jefes acerca de la situación. Juegan con el dinero y la seguridad de la gente.

Leonardo Fernández

EDUCACIÓN ABORTIVA

El programa más caro de educación sexual para jóvenes fue el aplicado en Escocia, dedicado a rebajar el número de embarazos no queridos y los crecientes abortos quirúrgicos. Al cabo de cinco años, no aportó mejor resultado que los programas de instrucción “convencional”.

El experimento se aplicó a adolescentes de 15 años y las tasas de embarazo juvenil no mermaron. Sus directivos “admitieron el fracaso”, según el rotativo London Telegraph.

El método de instrucción sexual, aclamado como “Salud sexual y relaciones seguras, felices y responsables”, consistió en la iniciación de los jóvenes en el empleo de los condones.

Posteriormente a un quinquenio, los resultados de la investigación fueron funestas: una quinta parte de las muchachas integrantes del programa habían quedado fecundadas y una de cada 10 había pedido la interrupción quirúrgica del embarazo.

Gabriel Roselló