Si uno es papá o mamá y envía a sus hijos a la escuela, lo hace pensando en que van para estudiar, aprender un poco más y compartir con sus compañeros y amigos.
Pero, muchas veces, no son las tareas, los libros o el compartir con sus pares lo que les motiva. Sino las ganas de probar algo diferente.
Tal es así que, según miembros de comisiones de padres, la presencia de drogas en los colegios es una realidad que no puede ocultarse y que va fortaleciendo el microtráfico.
ÚH publicó el domingo último que en Gran Asunción unas 200 mil personas, entre jóvenes adultos y niños, tienen asegurada una dosis de droga mediante este sistema de comercio a baja escala.
Mario Fernández, de la Federación de Asociación de Padres (Fedapar), señaló que los alumnos de cursos superiores que ya consumen las drogas son los que regalan a otros para volverlos adictos.
“Ahora se regala el crack a los chicos en los colegios, para que puedan iniciarse; esa es la preocupación que tenemos como padres. Lo que le interesa al microtráfico es que más personas se inicien para seguir el negocio con ellos”, aseveró.
Denunció que el Gobierno está totalmente ausente en el control y seguridad, motivo por el cual tienen previsto reunirse con miembros de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) para solicitar ayuda.
“Como no se hacen controles repentinos en los colegios, vamos a solicitar que se haga para al menos reducir un poco, no sé si se podrá acabar, pero aunque sea algo”, indicó Martínez.
El microtráfico consiste en la comercialización de droga a baja escala, ya en barrios, ciudades, colegios, cíbers, shoppings, pubs o en cualquier lugar donde exista un posible consumidor.
Según el representante de la Fedapar, los colegios públicos son los más golpeados con esta problemática, aunque reconoció que tampoco se salvan los privados. El turno noche también es un nicho en el que crece esta práctica, según las asociaciones de padres.
Las drogas preferidas en este sistema son el crack y la marihuana, además de pastillas diversas.
Esperanza Alcaraz, de la Coordinadora Nacional de Asociaciones de Cooperación Escolar (Cenaces), indicó que generalmente en las fiestas los chicos mezclan las drogas con los energizantes provocándose un descontrol de gran impacto en el joven.
Mencionó que las Codenis deben trabajar más de cerca para enfrentar esta problemática.
“Deben trabajar procurando rescatar a todos los niños de la calle, porque es ahí donde están las drogas. Entonces hay que recuperar a esos chicos marginados”, indicó.
Recordemos que los efectos de las drogas, principalmente del crack, son altamente dañinos para el organismo. Al fumar este estupefaciente, la sensación de euforia dura hasta 20 segundos, pero luego todo queda en la nada.
INTERVENCIÓN EN FIESTAS
Mario Fernández, de la Fedapar, indicó que solicitarán nuevamente a la Fiscalía que intervenga en las fiestas estudiantiles para evitar la venta de alcohol a menores de edad.
Para ello tienen prevista una reunión hoy con la fiscala Mirian Ferreira, a fin de buscar alguna alternativa que solucione o debilite esta práctica.
“Pedimos una audiencia con el ministro Luis Riart para que se prohíba que en las fiestas estudiantiles se vendan bebidas alcohólicas”, informó Fernández.
Propone que si se llega a descubrir dicha irregularidad, primero sea sancionada la institución y posteriormente los alumnos.
Fernández manifestó su preocupación, ya que adolescentes de 13 a 14 años están haciendo fiestas, “y los padres irresponsables les envían”, dijo.