02 may. 2026

Agatha Ruiz de la Prada

Por Tamara Celano

Solicitada.  Una apretada agenda desarrolló Agatha Ruiz de la Prada en Paraguay.

Solicitada. Una apretada agenda desarrolló Agatha Ruiz de la Prada en Paraguay.

tcelano@uhora.com.py

En medio de las múltiples actividades que realiza en su primera visita al Paraguay, la colorida diseñadora española Agatha Ruiz de la Prada se hace un espacio para la entrevista, en la que como en una charla de amigas contesta sin guardarse nada. El tiempo la apremia, así que invita: “Vamos a hacer como lo hacían los periodistas de antes: súbanse al auto y vamos”.Sale de su hotel para cumplir con parte de su agenda, que incluye la presentación de su perfume Florever, en el Shopping del Sol, a la tarde; y a la noche en la Maison Boggiani. Su jornada inició a las 6.00 con un desayuno de trabajo y varias reuniones. Seguida de sus asistentes cierra los detalles de su última presentación y comparte sus ganas de volver para desfilar en alguna edición del Asunción Fashion Week, donde asistió como invitada. Agatha, que vive viajando de país en país, destaca detalles de su vida de madre de dos hijos y esposa de Pedro J. Ramírez, destacado periodista español. Además de ser XII marquesa de Castelldosríus Grande de España y XXIX baronesa de Santa Pau.

–¿Tenía alguna referencia de Paraguay antes de venir?

–Me había leído Yo el Supremo, pero cuando vuelva lo voy a volver a leer. Hago las cosas al revés, vengo casi a ciegas, luego, al irme, empiezo a leer la historia del país y esas cosas y me entusiasmo más después que antes, que es una pena.

–¿Qué busca transmitir con sus diseños?

–A mi ropa mucha gente por aquí le llaman la ropa feliz y estoy de acuerdo completamente, porque hay gente que le gusta sufrir. A mí, la verdad, no me gusta sufrir. Mi ropa es como una protección del sufrimiento.

–¿Qué representa el color para usted?

–El color es fundamental, porque te ayuda a ser mucho más optimista, te da vida, te ayuda a ser más positivo.

–¿Qué piensa de la moda latina que todavía no se arriesga al color?

–Aquí no necesitáis color, porque aquí todo es color, en cambio si estás en París o estás en New York con esos días tristes, grises, lluviosos, aburridos, y encima te pasas el día vestido de negro, parecen que todos van a un funeral y vuelven del funeral y vuelven a ir a otro funeral, parecen cucarachas todos. Puede que se dé por imitación a Europa, pero en realidad la gente usa muchísimo el color.

–¿Cuál es el secreto para mantenerse vigente?

–Tener un buen equipo de gente. Lo bonito de mi trabajo es que yo tenía mucho miedo de estar sola, de deprimirme y esas cosas, entonces mi trabajo es un trabajo de equipo. Fíjate un día como el de hoy, qué posibilidad tengo yo de estar deprimida. Entonces, claro que cuando ya me voy a acostar estoy tan cansada y ya, es un día sin depresión, pues eso es la vida, un día sin depresión.

–¿Tuvo alguna experiencia con la depresión?

–Mi madre estaba deprimida sin ningún motivo, por enfermad, y yo sé lo que es eso... es horrible. Entonces mi vida yo me la he planteado de tal manera que sea imposible estar deprimida ni media hora.

–¿Cómo maneja el trabajo con su familia?

–Mi familia está encantada, ahora tengo un niño de 28 y una niña de 24, y lo que menos ganas tienen es que sea su mamá todo el día y que les dé lata. Intento darle lata, pero no se dejan. Y vivo con un periodista que también está encantado de hacer su vida y entonces cada uno está encantado.

–¿Son entonces felices todos solos y a su manera?

–Hay un concepto erróneo que solo puedes ser feliz con tu familia, yo creo que eso que se les enseña a muchos niños es fatal yo les he enseñado a mis hijos que pueden ser felices en donde sea debajo de un árbol, de un puente, con el más rico, con el más pobre, con frío, con calor. Mis hijos desde que eran enanos se iban con cualquiera y es una sensación de libertad, eso es lo que te da la felicidad.

–¿Qué es para usted el éxito?

–Uno nunca tiene la sensación de éxito, siempre crees que hay mil cosas que podrían salir mejor. Lo divertido del trabajo mío es intentarlo, no se trata solo del éxito, es que mucha gente está obsesionada por triunfar, sino que hay que estar obsesionado con trabajar cada día y pasártelo bomba trabajando. Yo tengo un trabajo que me vuelve loca, que me encanta.

–¿Qué impresión se lleva de los países latinos, le falta alguno por conocer?

– Latinoamérica como digo yo es un sitio fabuloso, pero hay que tener cuidado, porque es demasiado bueno y te maleducas. Yo aquí no tengo que venir mucho porque me maleduco, luego todo me parece una mierda, la gente es tan simpática aquí. Me faltan conocer Nicaragua y Guatemala, y este país para mí es importante, porque el padre de mi abuela era de ahí y tengo muchísima familia en ese país que debería conocer.

–¿Cómo fue su experiencia por Paraguay?

–Estuve a punto de desfilar en el Asunción Fashion Week, pero no se dio, en parte me ha venido bien, porque vine más relajada. Pero vamos que alguna vez me gustaría venir a hacer una exposición. Estoy muy contenta porque está vendiendo muy bien mi perfume, lo sacamos y ha tenido ruptura de stock, eso ha sido un gran éxito. La gente es muy amable y era uno de los grandes países de Latinoamérica que no conocía. Llevó 2 días aquí y creo que ya me he hecho unos 3 a 4 amigos para siempre, y eso es un milagro.

–¿Habló con Anna Fendi?

–Yo estuve este año con Cesare Romiti presidente de Fiat, en Roma y él es muy amigo de la hermana de Anna Fendi. Cené con ella allá. Intenté acercarme pero estaba un poco asustada, por eso tengo ganas de oír su conferencia acá, porque no es lo mismo para ella que es italiana estar acá, que para mí, que soy española. Me interesa muchísimo lo que va a decir, porque lo bueno es aprender.