¿Qué lleva a una madre de 48 años de edad y oriunda del interior o a un ciego a competir en una Olimpiada Nacional de Matemáticas?
“Es un desafío personal, quiero demostrar mi capacidad, saber hasta dónde puedo llegar”, responde Luisa Olmedo, del Departamento de San Pedro, mientras, Édgar Villasboa pretende demostrar que ser invidente no es obstáculo para el crecimiento intelectual.
Estas dos personas integraron el grupo de 60 participantes del programa de educación permanente de jóvenes y adultos, que desde distintos puntos del país se congregaron ayer en Asunción, para competir nada más y nada menos que en lo que se podría considerar la única Olimpiada de Matemáticas de adultos en el mundo.
El director académico de la organización Olimpiada de Matemáticas Paraguay (Omapa), Rodolfo Berganza, organizadora de la competencia, explica que los adultos “encuentran un desafío personal, son gente que quieren un crecimiento personal”.
Berganza indicó que cuando Omapa entró a trabajar la preparación para la Olimpiada en el nivel de la educación de adultos, le resultó llamativo el interés de estas personas en la materia. Más todavía porque se trata de adultos que luego de haber dejado de estudiar por más de 15, 20 o 30 años retomaron sus estudios.
Al destacar la participación del joven ciego, recalcó que la Olimpiada ya tuvo otros participantes del sector de las personas con discapacidad, así como adultos de más de 60 y 70 años de edad, e incluso a personas privadas de su libertad que rinden las pruebas tras las rejas de las penitenciarias, donde cumplen su reclusión. Esto también parece demostrar la infinita libertad de la mente y del espíritu de superación.
UTILIDAD. El director indicó que la utilidad de las matemáticas se centra primeramente en la posibilidad de realizar cálculos. “Está en la vida diaria, no podemos desligarnos de hacer cálculos y cuentas”, alude.
Añade que, por otro lado, la matemática ayuda “al desarrollo del pensamiento lógico, en orden y sirve para tomar decisiones incluso complejas”.
Berganza sostiene que “en Paraguay necesitamos que más gente piense con más lógica y las matemática sirven para eso”, resaltó.
La Olimpiada denominada Akã Porã se desarrolló en una primera fase institucional, luego distrital, departamental y nacional. En total participaron alrededor de 1.700 competidores de 16 años para arriba. Los problemas que plantea la Olimpiada son de mediana dificultad, que ponen a prueba la capacidad de razonamiento y manejo de principios lógicos.
RESULTADO. El ganador fue Édgar Villasboa (medalla de oro); Sven Molle y Fernando Florentín (medalla de plata); Walter Torres, Arsenio Benítez, Claudia Paniagua y Cynthia Alegre (medalla de bronce).