12 abr. 2026

Adriana Morro

Por Tamara Celano

Adri  en los jardines de su oficina, donde se disfruta de un poco de la naturaleza. El lugar está ambientado con muebles restaurados.

Adri en los jardines de su oficina, donde se disfruta de un poco de la naturaleza. El lugar está ambientado con muebles restaurados.

tcelano@uhora.com.py

Al frente de su propia agencia de comunicación, Adri Morro (36) es una periodista recibida en la Universidad Católica de Asunción (UCA). Ella decidió abrirse camino como editora y productora de materiales escritos al servicio de empresas, proyectos culturales y personalidades. Adri, quien hizo de su profesión su empresa, es la menor de tres hermanas y comparte su vida con su esposo Miguel Balsevich y sus hijas Marcela (12) e Irina (3). Dentro de unos meses su familia recibirá a un nuevo miembro, Anastasia. Los acompañan también un perro y un gato de Adoptame.

Cuando decidió estudiar Periodismo, su primer encuentro fue con su padre, quien no estaba muy convencido de su elección. “Mi papá no quería que estudie Periodismo, así que me envió a estudiar un año inglés a ver si me decidía por otra cosa, después me mandó al Centro de Comunicación y Cultura a estudiar locución, a ver si me dejaba de gustar y me gustó más, así que de ahí fui a la Católica” , señala.

Ya adentrada en “el mejor oficio del mundo” –como definía Gabriel García Márquez al Periodismo–, contribuyó en la edición de varias revistas, entre ellas una de las primeras fue de las aerolíneas TAM; luego llegó Level, material que edita desde hace más de siete años y otras publicaciones empresariales.

Y para una agenda tan apretada, Adriana sostiene que el apoyo familiar es la base. “Miguel, mi marido, me apoya muchísimo, nos dividimos el trabajo de la casa, y él fue quien me animó a contratar a más gente y a buscar más trabajo”, comparte.

Arte. En la búsqueda de establecerse de manera independiente fue a la producción de teatro infantil con la puesta ¿Dónde está Gumer?, interpretada por la reconocida actriz Selva Fox, bajo la dirección de Jorge Báez. La investigación y producción le llevó más de un año, y fue su primera incursión como guionista de teatro. Recuerda que tras el montaje, fue en un viaje a Buenos Aires con su marido, donde asistió a un show de stand up realizado por su amigo el actor Nico García. Allí vio en este tipo de comedia la posibilidad de producir sin tantos riesgos un espectáculo que gustaría en el país y surgieron los siglos de stand up Buena Risa Asunción Club, que se desarrollaron en el Café del Teatro Municipal. El show tuvo gran aceptación con la participación de comediantes y conductores de tevé, entre ellos José Ayala y Jorge Ratti. Fue productora ejecutiva, junto a Walter Riveros de la obra Recién casados, de Hugo Robles, con Lali González, Clotilde Cabral y Jorge Ratti.

De su experiencia en producción de espectáculos destaca que en el teatro sigue siendo un determinante para conseguir apoyo de las empresas que el actor sea conocido a nivel nacional. Y que son las comedias las que mejor futuro comercial tienen.

La empresa. Se inició como freelance realizando trabajos de edición en su domicilio. La alta demanda la llevó a incorporar más periodistas. “La oficina estaba en mi departamento, trabajamos en la sala. Era uno de los Mundiales y a mi marido le empezó a incomodar el hecho de no poder ver televisión en la sala, porque estábamos trabajando. Pasamos a otro cuarto, pero igual se sentía la falta de privacidad. Así es que nos mudamos a las oficinas, que están igual cerca de casa, ahora somos 5 mujeres”, dice.

El equipo compuesto enteramente por mujeres no es una cuestión de decisión, se dio de forma natural. “Aparecieron 2 varones, uno salió a la semana porque quería escribir sobre otros temas y el otro no llegó a concretar. No se trata realmente de que sean hombres o mujeres, solo que los currículum que llegaron eran de chicas. Lo que realmente tengo en cuenta es que hayan estudiado Periodismo, trabajado en algún medio de comunicación. Es muy importante que manejen el ritmo de una redacción”, refiere. El equipo preparado es importante señala. “Somos el nexo de los clientes con la prensa y les ayudamos a contar sus historias, porque muchos tienen contenido muy interesante para contar, pero no saben cómo”, añadió.

a seguir. Una de sus metas es tener una desarrolladora de contenido de prensa, es decir, una plataforma donde se elaboren temas para los medios de prensa. En paralelo y como un tema pendiente se encuentra el sitio La agendita. Se trata de una fanpage que nació de la necesidad de contar con un lugar para compartir las distintas actividades culturales para niños. El espacio, que se encuentra en Facebook, está pendiente de realización web. “Es un tema pendiente que está dejado de lado por otros trabajos. La agendita nació por la necesidad de saber qué obras infantiles había, como siempre estoy leyendo todos los diarios iba enterándome de las actividades que había, pero las otras mamás no sabían. Entonces me pasaba pasándoles la información”, recuerda.

TRABAJO DURO. Sin dudar, sentencia que no se ve ejerciendo otra profesión y advierte a los que piensan que es una profesión relajada, que retrocedan. “Se trabaja y se trabaja mucho”, aclara y agrega que también se divierte mucho con su equipo en cada tarea. Para ofrecer un servicio como el que encaran lo esencial es velar por una redacción bien hecha. “Hay que conocer los principios del periodismo y respetarlos. Y ser perseverantes”, asegura.

En materia de servicios de comunicación externos no existe una carrera universitaria guiada hacia el campo en el país. El trabajo se va guiando por el instinto, lo principal es comunicar de forma eficaz, aclara. Para ella se necesita estar al día con la tendencia mundial, a la que se puede acceder gracias a internet, manteniéndose al tanto de las políticas comunicacionales. Y concluye que lo vital es “tener un conocimiento profundo de todos los medios que hay en el mercado y sus líneas”.