10 ene. 2026

Admiten trámite de la acción promovida por joven refugiada

Una madre se tuvo que encadenar frente al Palacio de Justicia para que la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) se disponga a revisar y dar trámite una acción de inconstitucional promovida por la defensa de la universitaria Belén Whittingslow, que se encuentra en carácter de refugiada en Uruguay, tras haber denunciado al ex presidente del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM) y docente de la Universidad Católica de Asunción (UCA), Cristhian Kriskovich, por acoso sexual.

Esto demuestra lo selectivo de la Justicia paraguaya que hasta la fecha mantiene en su cargo a Antonio Fretes, presidente con permiso de la Corte Suprema de Justicia, involucrado en cuestiones de tráfico de influencia.

Pese a que el pleno de la Corte solicitó por unanimidad a su colega Fretes su renuncia al cargo, aduciendo que debe dar un paso al costado para salvaguardar la imagen del Poder Judicial, este último sigue aferrado a su puesto. Sin embargo, causas como la de Belén también dejan en evidencia una justicia que deja de lado por años causas que involucran a poderosos como es el ex titular del JEM, Kriskovich.

Recién ahora, tras la presentación de 12 urgimientos durante tres años y 9 meses después, la Sala Constitucional de la Corte dio trámite a la acción de inconstitucionalidad presentada por la defensa de Whittingslow, en agosto del 2019.

Mónica Castañé, mamá de Belén, sostuvo que es nula e ilegal la orden de captura en contra de su hija y que la situación fue corroborada por la auditoría de la Corte. “Eso está durmiendo en los cajones de los ministros de la Corte. Belén ya está con una situación precaria de salud. Está en un refugio involuntario, en un país generoso que le está dando una acogida, cuando su propio país le niega todo acceso a la justicia, por un sistema corrupto, deplorable”, indicó la mujer, que se encadenó frente al Palacio.