A 34 años de la Constitución Nacional de 1992, los constituyentes defienden los valores democráticos que promueve su redacción y aunque consideran que algunos artículos podrían mejorarse, observan que el ambiente no es propicio para cambios. Asimismo, destacan que esta ley suprema está resistiendo a pesar de las amenazas que suponen las mayorías coyunturales.
El espíritu de diálogo entre todos los partidos políticos permitió la construcción de una Carta Magna que respondiera a la nueva era que vivía Paraguay tras la caída de la dictadura de Alfredo Stroessner en 1989.
Entre los constituyentes que trabajaron en el proceso se encuentran los abogados y ex legisladores Emilio Camacho, Hugo Estigarribia y Eusebio Ramón Ayala, quienes compartieron algunas reflexiones por el aniversario de este hito histórico.
Coinciden en que se trata de un texto modelo, uno de los mejores en el continente en cuanto al reconocimiento de la dignidad humana. Aunque admiten que hay artículos que pueden mejorarse, creen que las condiciones no están dadas actualmente.
Tendencia. Emilio Camacho, quien también fue miembro de la Comisión Redactora, mencionó que se requiere primeramente de una mayoría calificada del Congreso y se vuelca hacia una mejor aplicación antes que a impulsar cambios.
“Yo creo que no se va a dar una reforma, por lo menos en este momento. Sí creo que hay que pelear por defender su vigencia, sí creo que hay hechos que golpean a nuestra Constitución, porque hay tendencia al autoritarismo en muchos dirigentes políticos y lo más grave es que hay una tendencia a burlarse de las minorías y sin minoría no hay democracia”, reflexionó.
En ese sentido, destacó que a lo largo de estos más de 30 años, la ley suprema “resistió” a pesar de los intentos de una mayoría por implementar modificaciones.
Para Hugo Estigarribia, hay cambios que deberían considerarse a futuro, como la reelección presidencial de forma alternada, el balotaje o que el vicepresidente de la República presida el Congreso Nacional. Además, apuntó al Poder Judicial, donde piensa que debe funcionar un Tribunal Constitucional para responder a todas las acciones presentadas por la ciudadanía, pero advirtió que la reforma debe responder a diálogos alejados de intereses políticos.
En cuanto a los riesgos que corre la Constitución Nacional, mencionó a las mayorías circunstanciales como una amenaza y, para graficar su impacto, recordó la expulsión de Kattya González de la Cámara de Senadores en 2024.
“Las mayorías coyunturales hacen lo que quieren y están cometiendo las más graves violaciones en este periodo”, enfatizó.
Eusebio Ramón Ayala también considera que siempre hay riesgos de autoritarismo en países con democracias “no tan consolidadas” y destacó que igualmente la Constitución paraguaya logró sobrevivir hasta ahora.
Para impulsar modificaciones, aclara que debe haber una necesidad manifestada por todos los sectores sobre la insuficiencia de la Carta Magna para el desarrollo del país o la convivencia democrática, es decir, que haya una expresión del interés general y no del interés particular.
Detalló que no es un tema menor porque al convocar a una reforma se pueden implementar modificaciones desde el preámbulo hasta el final.
“No veo el ambiente y no veo que la Constitución sea un freno para construir un país mejor o para gobernar mejor. El problema son los dirigentes que son los que no gobiernan bien”, sentenció.
Polémica. De los tres constituyentes, Estigarribia es el único que expresó su acuerdo para aprobar en el futuro la reelección presidencial, aunque reconoció que antes rechazaba esta idea. No obstante, dijo que debe darse de forma alternada.
En cuanto a la senaduría vitalicia, también coinciden en que la Constitución Nacional es muy clara respecto a la imposibilidad de los ex presidentes de jurar como senadores activos y por tanto rechazan que el artículo 189 requiera de una “reglamentación” como defendió el presidente del Congreso, Basilio Núñez, al promover su modificación.
Uno de los puntos más polémicos, sin dudas, es la pérdida de investidura, teniendo en cuenta que los senadores invocaron la Carta Magna para justificar la expulsión de Kattya González.
Para Camacho, se trata de una responsabilidad judicial y acusa a los seis ministros de la Corte que fallaron en contra de la acción de inconstitucionalidad de “decretar un estado de excepción”. sostiene que el artículo 201 de la pérdida de investidura fue tergiversado.
Única enmienda. Desde su entrada en vigencia, la Constitución Nacional tuvo una sola enmienda. En el 2011 se realizó un referéndum, en el que casi el 80% de las personas aprobó el voto de paraguayos residentes en el exterior mediante la modificación del artículo 120 de la Carta Magna.
- “Creo que hay hechos que golpean a nuestra Constitución, porque hay tendencia al autoritarismo en muchos dirigentes”. Emilio Camacho
- “Las mayorías coyunturales hacen lo que quieren y están cometiendo las más graves violaciones en este periodo”. Hugo Estigarribia
- “No veo que la Constitución sea un freno para construir un país mejor. El problema son los dirigentes”. Eusebio Ramón Ayala
Intento de enmienda terminó en sangre
En el 2017, en medio de una gran protesta en las afueras del Congreso, senadores cartistas, luguistas y algunos liberales aprobaron llevar adelante una enmienda por la reelección presidencial.
Sin embargo, una tragedia frenó su avance en la Cámara de Diputados. La Policía respondió con represiones las protestas y mató al joven Rodrigo Quintana en el interior de la sede del Partido Liberal.
Los hechos se dieron durante el gobierno de Horacio Cartes, cuando se aliaron oficialistas y opositores pro reelección presidencial.
Con la modificación del artículo 229, se pretendía que los presidentes y vicepresidentes de la República duren cinco años en el cargo y puedan ser reelectos dos veces en forma consecutiva o alternada. Las negociaciones que abrían el camino especialmente a Cartes y Fernando Lugo estuvieron cargadas de mucha tensión política y social, teniendo en cuenta que una masa de ciudadanos que rechazaba la medida se mantuvo en vigilia y hasta se quemó el Congreso Nacional.
´Tras su aprobación en una sesión secreta el Senado el 31 de marzo, las fuerzas policiales aflojaron el cordón de seguridad frente a la sede legislativa y los manifestantes enfurecidos atacaron el edificio y lo incendiaron.
La Policía reaccionó con fuertes represiones en las calles céntricas que terminaron con la muerte de Rodrigo Quintana, un joven dirigente liberal.
Los uniformados habían ingresado al PLRA sin orden judicial y uno de ellos mató a Quintana. Por el caso fue condenado el suboficial Gustavo Florentín, aunque nunca se aclaró quién dio la orden de intervenir en la sede partidaria, en medio de acusaciones hacia el entorno de Cartes, incluyendo el gerente de Tabesa, José Ortiz.
Las intenciones de seguir con la enmienda no pudieron con la mancha de sangre y finalmente la Cámara de Diputados rechazó esta posibilidad. Desde entonces, quedó una herida abierta y los sectores políticos se muestran cautos al hablar sobre reelección.
Voto paraguayo en el exterior sigue siendo un desafío
Tras casi 15 años de la única enmienda constitucional aprobada en el Paraguay, la cual incorporó a los paraguayos residentes en el extranjero como sujetos con derecho al voto, aún persisten dificultades para efectivizar dicho derecho.
Según los últimos datos de la Justicia Electoral, el Registro Cívico Permanente (RCP) del país cuenta con un total de 5.101.742 electores, de los cuales 56.644 residen en el extranjero.
En las elecciones generales del año 2023, votaron únicamente 3.097 paraguayos de los 41.505 que estaban habilitados para sufragar, dejando una participación históricamente baja de apenas el 7,46%.
A pesar de que el padrón electoral en el extranjero creció de 21.000 a más de 41.000 electores entre 2013 y 2023, el volumen real de votantes ha disminuido de forma consecutiva debido a dificultades burocráticas y logísticas de inscripción en el extranjero.
Histórico. La primera experiencia fueron las elecciones generales del año 2013, donde votaron 8.977 paraguayos de un total de 21.981 habilitados en el padrón, registrando la participación más alta con un 40,8%.
La segunda experiencia fueron las elecciones generales del año 2018, cuando votaron aproximadamente 7.192 paraguayos de un total de 38.177 ciudadanos habilitados en el exterior (una participación cercana al 18,8%).
Los paraguayos habilitados para votar en el extranjero se concentran únicamente en cuatro países: Argentina, Brasil, España y EEUU.
Tomando los datos del 2023, Argentina concentró el grueso de electores paraguayos residentes en el extranjero con 31.315 votantes potenciales, y se votó en Buenos Aires, Misiones y Formosa.
Le sigue España con 7.200 electores paraguayos habilitados para votar en Madrid, Barcelona, Málaga, Valencia y Alicante.
En EEUU, el padrón de paraguayos habilitados para votar era 2.400, con urnas en Nueva York, Miami, Washington y Nueva Jersey. En Brasil hubo 540 habilitados y se votó en San Pablo.