20 abr. 2026

21ª fechaEl resumen de la jornada

LO MEJOR

LO PEOR

A UN PASO. A pesar de cierto aire de desencanto por parte de su público en el pitazo final, ya que en un momento de la tarde Tuyucuá estaba para la vuelta olímpica, Libertad se instaló a un paso de la gloria luego de la contundente victoria ante Sol, un trámite en el que tiene todo a su favor para cumplirlo el próximo domingo.

Los estados de ánimo en el Nicolás Leoz fueron bien cambiantes, de la tensión que se vivió en la primera etapa por el dispositivo de obstrucción tan bien aplicado por los de Villa Elisa, se pasó a la euforia general detonada por el 3-0 conseguido en los primeros 17 minutos de la etapa final, para terminar la jornada en el llamativo silencio al que hicimos alusión al principio de este escrito.

Pasando en limpio se destaca la gran reacción colectiva apuntalada por el zurdo Jorge González para quedar, desafío ante el 3 de Febrero mediante, en la orilla del decimoquinto título de su historia.

LA FRASE. En los últimos tiempos, Javier Torrente acunó la guerrera expresión “no nos dimos por vencidos ni aún vencidos”, como forma de explicar algunos vuelcos a favor de su equipo en varios resultados finales.

Tal idea es perfectamente aplicable a la muy buena victoria sobre Guaraní, ya que Cerro era un equipo de rodillas tras el gol de Julián Benítez y el conmovedor llanto de Mingo Salcedo al ser sustituido, dos minutos más tarde del gol aurinegro, marcaba el momento anímico de un equipo que asistía con desconsuelo a un nuevo título perdido.

Con un tremendo clima adverso de su propio público de Preferencias, que por poco pedía la guillotina para Javier Torrente, el cabezazo de Luis Cardozo no hizo más que marcar la resurrección consumada desde la gran definición que reivindicó al cuestionado goleador Zeballos, en un resultado que valía la pena ser festejado de tal forma y a pesar de seguir atrás de Libertad, una vez más Cerro pasó de vencido a vencedor en una tarde con todos los ingredientes.

PASAPORTE SELLADO. A pesar de la incertidumbre que genera el destino institucional a partir de la próxima asamblea, a pesar de haber pasado otro campeonato en el que la esquiva gloria nuevamente será ajena, a pesar de cerrar un año con más capítulos amargos que alegres, Olimpia encontró un motivo para sonreír en este 2010, asegurando su segunda participación consecutiva en la Copa Sudamericana, al haber sumado de a tres frente a Tacuary.

Aunque el objetivo haya sido calificado de “consuelo” por parte de varios de sus jugadores, la apuesta al futuro puede empezar a tener argumentos de mantener esa muy buena incorporación llamada Juan Carlos Ferreyra, de potenciar a Alberto Contrera, nuevamente figura en la victoria del sábado, dos grandes valores que arrancaron aplausos a rabiar por parte de los pocos y fieles seguidores que concurrieron a Sajonia y se retiraron soñando a largo plazo con una actuación internacional mucho más acorde a la historia del club.

TORAZO GONZÁLEZ. Jorge González dejó de ser el Torito, por una tarde, al convertirse en la figura consagratoria de Libertad para descifrar una tarde bastante difícil.

El zurdo había estado muy despierto en la primera etapa encontrándose con Miguel Samudio en varias maniobras ofensivas que no llegaron a un final feliz.

Pero cuando más dificultades se presagiaban en poco más e diez minutos el volante marcó dos goles con un cabezazo oportunísimo y un remate de zurda digno del colombiano Marín para recoger la mayor ovación de la tarde en el Nicolás Leoz.

OZAWA Y DIEZ MÁS. Que Luqueño está cerrando uno de sus años más negros no reviste ningún descubrimiento, tras el empate ante Sport Colombia, como tantos entrenadores anteriormente, Carlos Jara Saguier abandonó un club que arrancará la próxima temporada con enormes problemas en el promedio.

La idea sobre el futuro surge desde la aparición como titular del simpático arquero japonés, quizá el único que se salva en la presente campaña.

Desde que ocupó el arco auriazul su equipo no registra derrota alguna, teniéndolo como figura en el empate ante los fernandinos y obteniendo un merecido crédito -como muy pocos en el plantel actual- para anclar su continuidad en el club con vistas al 2011.

AMARGO FINAL. Lo que tendría que haber sido un cierre festivo de la temporada 2010 para Guaraní, por la obtención del Apertura y lo que parecía ser seguro, la histórica clasificación por primera vez a dos torneos internacionales en un año, se transformó en una situación muchas veces vivida en los últimos tiempos, plena de cuestionamientos por parte de los directivos y entre sus propios jugadores, alimentando una gran sensación de incertidumbre para lo que se viene.

Es que contra Cerro el equipo volvió a mostrar una falta de entereza notable para ganar un partido en el que tenía un claro viento a favor y se lo dieron vuelta de la nada.

Observando el andar aborigen en los últimos tres juegos -3 de Febrero, Olimpia y Cerro- es elocuente la desidia y el bajón que envuelve a varios valores que han sido puntales en la gran campaña del primer semestre y otros que se sumaron en el Clausura, sin poder afirmarse en la estructura cada vez más debilitada del equipo de León.

DE PIE. No se trata de dignificar a Sport Colombia, ya que el descenso es lo peor que le puede pasar a un equipo en la División Profesional, un hecho que se consumó para los fernandinos en el empate ante Luqueño.

En todo caso lo reprochable para los aurirrojos sea la falta de regularidad para mantener una campaña que lo aleje de las penumbras del fondo con un promedio que lo acosó desde un principio.

Dentro del golpe duro al ánimo que significa volver a la Intermedia, cabe resaltar la entereza y el espíritu de lucha manifiesto en casi todas las presentaciones de un club al que le costó una enormidad mantenerse dos años consecutivos en Primera en la última década, situación que no pudo revertir en esta temporada.

FESTEJO A MEDIAS. Lo único plausible para el 3 de Febrero en esta temporada es la desgracia ajena, entiéndase por los previsibles descensos de Trinidense y Sport Colombia, ya que el equipo rojo quedó nuevamente en estado de pánico tras la derrota ante Nacional y avizorando tener que pelear su permanencia ante Libertad, en una situación que quedó disuelta tras la anticipada pérdida de categoría fernandina.

Envuelto en una visible pobreza y víctima de innumerables internas a nivel dirigencial, va a ser muy difícil que la institución del Este pueda mantenerse en Primera el próximo año de no salir de esta acuciante realidad marcadamente conspirativa contra sus propios intereses.

Si bien vale el festejo por mantener tan atractiva plaza en el fútbol profesional paraguayo, bien vale la pena aclarar una vez más que el alivio de la salvación se debe a la desgracia ajena y no a los logros propios.