El 2 de julio de 2011 fue un día de mucha alegría para el principado monegasco, ya que luego de mucho tiempo se volvía a celebrar una gran boda. En aquel entonces, el príncipe Alberto II tenía 53 años y ya llevaba unos cuantos años como soberano de la casa real de Mónaco. Charlene Wittstock, diez años menor que él, se mostró emocionada y nerviosa en ese día, tanto que soltó unas lágrimas durante la ceremonia. El enlace religioso, oficiado por el obispo Bernard Barsi, fue celebrado en el Patio del Palacio Grimaldi, una construcción que data del siglo XIII. En tanto que el civil, celebrado un día antes, se realizó en el Salón del Trono del mismo palacio.
En cuanto al atuendo de los novios, el príncipe Alberto por su parte, eligió el uniforme de verano de la Guardia de Palacio. Charlene por su lado, escogió un maravilloso vestido de Giorgio Armani que quedó desvelado cuando llegó del brazo de su padre, Michael Kenneth Wittstock, y siete damas de honor vestidas con el traje tradicional de Mónaco.