Paraguay es el principal origen del comercio ilícito de tabaco en América Latina, y desde allí se distribuye a cualquier parte del mundo, según la ONG Corporate Accountability International (CAI), que lucha para que los Estados acuerden un protocolo al Convenio Marco contra el Tabaco que entró en vigor hace cinco años, informó ayer EFE.
Se calcula que el 10% de todo el comercio ilícito del tabaco sale del Paraguay, sostuvo Yul Francisco Dorado, coordinador para el continente de CAI. “Es significativo que en Paraguay, que tiene 6 millones de habitantes, se producen 50.000 millones de cigarrillos anuales, y solo van al consumo interno 2.500 millones. Eso indica que 47.500 millones salen para el resto del mundo”, afirmó.
Pero la producción sería mayor, de acuerdo a un estudio del Centro de Investigación de la Epidemia de Tabaquismo (CIET) -una ONG en Uruguay que analiza el mercado del tabaco en la región-, que habla que las fábricas paraguayas despacharon 68 mil millones de cigarrillos en 2006.
Así lo destacó en julio del año pasado el proyecto sobre el tabaco del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), que además reveló que el 90% de los cigarrillos made in Paraguay -valuados en US$ 1.000 millones- desaparecen en el mercado negro.
Esta misma investigación da cuenta de que los cigarrillos paraguayos inundan Argentina y Brasil y que a este último país el flujo de contrabando sería, según los expertos, de 20 a 30 mil millones de cigarrillos anuales.
Según la CAI, esos cigarrillos ilegales pueden ir a cualquier parte del mundo “con las mismas marcas” de las grandes transnacionales, pero mucho más baratos, dentro de la estrategia de propagar la epidemia del tabaquismo en los países pobres.
El experto de la CAI advirtió que las cifras en Latinoamérica son “muy preocupantes": por ejemplo, en Bolivia el comercio ilícito supone el 46% de las ventas de tabaco y en Brasil el 35%.
La CAI -reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS)- denuncia que las corporaciones multinacionales de tabaco se benefician e incluso son cómplices del comercio ilícito del tabaco, un problema mundial que constituye cerca del 10% de las ventas totales y que cuesta más de US$ 40.000 millones anuales a los gobiernos por impuestos no recaudados.
MERCADO FORMAL. De acuerdo a la Red de Inversiones y Exportaciones (Rediex), en enero del año pasado Paraguay exportó cigarrillos por US$ 790.481. Sin embargo, en el mismo mes pero del 2010 ya se enviaron productos por US$ 2.111.900, lo que se traduce en un incremento de 167,2%.
MÁS BARATO: MÁS ADICTOS
“El comercio ilícito abre nuevos mercados para marcas como Marlboro, de Philip Morris International, para Dunhill, de British American Tobacco, y para Mild Seven, de Japan Tobacco International, y vuelve adictos a nuevos clientes mediante productos de tabaco más baratos que no han pagado impuestos”, dijo en conferencia de prensa Gigi Kellett, directora de la campaña de tabaco de CAI.
Según datos europeos, “por cada diez contenedores de mercancía llenos de cigarrillos libres de impuestos, nueve de ellos irán a parar al comercio ilícito”.
Pero frente a las alegaciones de la industria de que “a más impuestos más contrabando” -lo que es calificado de “mito” por Yul Francisco Dorado, coordinador de CAI para América Latina-, la realidad muestra que desde que en 1999 la UE prohibió las ventas libres de impuestos de cigarrillos dentro de sus fronteras, el contrabando ha disminuido.
La ONG también denuncia que a pesar de los intentos de la industria por presentarse como un aliado en la eliminación del comercio ilícito, diversos estudios demuestran la complicidad de la industria en este contrabando.