17 de agosto
Jueves
Despejado
15°
28°
Viernes
Parcialmente nublado
19°
29°
Sábado
Tormentas
15°
28°
Domingo
Mayormente nublado
21°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
Arte y Espectáculos
martes 30 de mayo de 2017, 01:00

Vincent, cómic que descubre a Van Gogh

El Van Gogh de sus últimos años, el que soñó con crear una casa de artistas en el sur de Francia, el que se autolesionó la oreja o el que decidió ingresar en una institución mental, ese es el que aborda el cómic Vincent, una obra llena de la luz que le inspiró para cuadros como La noche estrellada.

La dibujante holandesa Barbara Stok se mete de lleno en esa época del pintor holandés por considerar que se trata de un “momento muy interesante”, unos años en los que realizó sus pinturas “más bellas”, así como unos días en los tenía “esperanzas, sueños y desilusiones”.

Allí, en Arlés (sur de Francia), encontró “resignación y consuelo en su obra y en su naturaleza”, recuerda la autora, al tiempo que rememora una de las frases que rescata en el cómic de las decenas de cartas que Van Gogh le enviaba a su hermano Theo: “Cuando estoy pintando en el campo, siento los lazos que nos unen a todos”.

Y es en esas misivas donde arrancó este trabajo de tres años. “Era como leer un diario y de sus cartas escogí escenas y pensamientos que me parecieron interesantes. También fui a Arles y Saint-Rémy para ver dónde vivía y reuní todos los hechos necesarios sobre Francia a finales del siglo XIX, porque para hacer un dibujo tienes que conocer cada pequeño detalle. Por ejemplo –explica–, qué tipo de ropa llevaban en ese tiempo, o qué tipo de lámparas tenían”.

Detalles que Stock ha reproducido tras seguir paso a paso su método de trabajo: “Escribí un amplio esquema de la historia, después escribí los diálogos y comencé a dibujar página por página. Mi marido Rick me ayudó a colorear, y utilizamos los colores de las pinturas de Van Gogh”.

Su parte favorita fue la de la “paz y resignación que encontró Van Gogh en Saint-Rémy, donde se trasladó en mayo de 1889 desde Arlés para ser internado por decisión propia en el hospital Saint Paul de Mausole. Una nueva etapa para el pintor que provocó algunas de sus más célebres pinturas, como La noche estrellada, Autorretrato o La habitación del pintor. EFE