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Editorial
jueves 10 de noviembre de 2016, 02:00

Victoria de Trump refuerza la línea conservadora en la región

La victoria electoral del empresario Donald Trump como nuevo presidente de Estados Unidos tendrá sus efectos en los países de América Latina, principalmente reforzando la línea de los gobiernos conservadores. En el caso del Paraguay, los analistas creen que las inversiones norteamericanas en nuestro territorio no se verán afectadas, pero existe preocupación sobre la suerte de aproximadamente unos 10.000 compatriotas que viven en el País del Norte como inmigrantes ilegales. La Cancillería paraguaya debe establecer un plan de acciones ante los posibles cambios que el nuevo mandatario implemente en su política exterior y que puedan llegar a afectar a nuestro país.

Tras una dramática contienda electoral que mantuvo en vilo a una gran parte del mundo y que arrastró a las bolsas, desmintiendo a la mayoría de los sondeos y las encuestas, el republicano Donald Trump se impuso electoralmente el martes ante su rival, la candidata demócrata Hillary Clinton, y asumirá como el 45° presidente de los Estados Unidos de América.

La victoria del magnate, conocido por sus corrosivos discursos con altas dosis de racismo y xenofobia, evidentemente tendrá sus efectos en los países de América Latina, principalmente reforzando la línea de los gobiernos conservadores, en un momento en que hay una fuerte tendencia a este tipo de proyectos políticos en la región.

Trump basó su campaña en promesas electorales que proponían un fuerte proteccionismo a la economía norteamericana, amenazando con multas y castigos a los empresarios que invierten en el exterior, además de anunciar que eliminará los tratados de libre comercio e impondrá fuertes restricciones al ingreso de inmigrantes, construyendo un muro infranqueable en la frontera con México y buscará la expulsión de los inmigrantes ilegales que se encuentren dentro de Estados Unidos.

Aunque, en el caso del Paraguay, varios analistas creen que las inversiones norteamericanas en nuestro territorio no se verán afectadas, habría que prever acciones diplomáticas para garantizar la continuidad de las buenas relaciones. Actualmente 27 empresas estadounidenses operan en el país, con una inversión directa de 976,9 millones de dólares (entre 2008 y 2015). Además, se estima que hay 55.000 paraguayos que viven en los Estados Unidos y que en 2015 enviaron remesas por valor de 113 millones de dólares al Paraguay, y de enero a julio de este año por 69,4 millones de dólares. El año pasado se abrió en Nueva York la primera Cámara Paraguaya de Comercio en Estados Unidos, buscando crear una plataforma para las firmas nacionales. La idea es que los beneficios de esta relación no se corten, sino que se puedan ir incrementando en esta nueva etapa.

En el contexto de lo que puede significar el cumplimiento de las promesas electorales del presidente Donald Trump, existe preocupación sobre la suerte de aproximadamente unos 10.000 compatriotas que viven en el país del Norte, aún en carácter de inmigrantes ilegales.

Ante estas interrogantes, la Cancillería paraguaya debe establecer un plan de acción que pueda prever y enfrentar positivamente los posibles cambios que el nuevo mandatario implemente en su política exterior y que puedan llegar a afectar a los intereses de nuestro país. La elección de Trump como líder de una de las mayores potencias mundiales es el signo de una nueva realidad que nuestra diplomacia no debe soslayar.