Mediante el decreto número 4.692, firmado el pasado miércoles, por el presidente de la República, Horacio Cartes, se fijaron los precios máximos de venta al público de estos combustibles y que regirá desde el 1 de enero. El Gobierno tiene la potestad de modificar los precios de los combustibles tipo común.
La disposición del Gobierno se da luego de que el Equipo Económico considerara que los precios al consumidor debían bajar ante la reducción del precio internacional del petróleo.
La semana pasada, algunos emblemas privados ya anunciaron la baja en los precios de sus naftas y gasoil de mayor calidad.
En todo el 2015, el precio del petróleo cayó 36,09%. El barril de Texas (WTI) –que sirve de referencia para nuestro país– se comercia actualmente a USD 36,43 por barril.
En contrapartida, la suba de la cotización del dólar ante el guaraní, que se dio en los últimos meses del 2015, impidió que la baja de los precios esté en un orden superior a los G. 200 por litros.
El MIC recordó que en ocasiones anteriores, cuando el precio del crudo de petróleo en el mercado internacional se desplomaba, las empresas privadas igual mantenían los precios altos.
En Paraguay, en promedio, se adquieren unos 50 mil vehículos entre nuevos y usados, lo que incrementa, cada vez más la demanda de los carburantes. Solo en Asunción circulan a diario unos 320 mil rodados.
Además los combustibles de tipo común son utilizados en maquinarias industriales y transporte, por lo que su cotización afecta a gran parte de la actividad económica del país.