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Interior
lunes 5 de junio de 2017, 01:00

Pozos ciegos colapsan y arriesgan

Juan José Brull

ÑEEMBUCÚ

El agua contaminada, a raíz de las inundaciones, condiciona seriamente la salud de los pobladores de las zonas contaminadas del Departamento de Ñeembucú. Las principales amenazas son las enfermedades respiratorias e infecciosas, a las que se suman accidentes y traumatismos, provenientes por picaduras o mordeduras de animales.

Sobre todo preocupa los malestares gastrointestinales, causados principalmente por el agua sucia, “que es el principal agente contaminante”, según la 12 Región Sanitaria. Y es que el agua en la región tiene numerosos factores contaminantes, como la orina y materia fecal de animales y de la misma población, cuyos pozos reventaron por la sobrecarga, esparciendo la cloaca por la zona y contaminando todo a su alrededor. “Consumir agua en estas condiciones, puede originar graves consecuencias para la salud de los habitantes”, sostienen los sanitaristas, quienes concuerdan que cuando las aguas bajan, las alarmas sanitarias suben, ya que a la hora de regresar a sus hogares cuando al agua se retira, las víctimas se exponen a un riesgo sanitario aún más elevado, porque los factores contaminantes quedan.

A tener en cuenta. Las enfermedades gastrointestinales suelen presentarse cuando el agua contaminada ingresa al organismo, ya sea al beber o por una mala higienización de las manos y utensilios. Se recomiendan en especial tratar el agua para beber o consumir agua mineral.

Otro foco de atención médica debe ser la relación del agua con el frío, lo que puede derivar en una gripe, neumonía o bronquitis.

Se suman además las afecciones de la piel, en especial de las personas que no utilizan calzados adecuados para las condiciones climáticas.