Urdapilleta aseguró que nunca tuvieron dicha información y ni siquiera indicios de que alguno de los secuestrados en el Norte del país haya muerto, informó el periodista de Última Hora Virgilio Cáceres.
Recordó además que lo llamativo del caso de Fehr es que jamás hubo una prueba de vida desde la fecha de su secuestro. “Con esto se demuestra una vez más que el EPP (Ejército del Pueblo Paraguayo) es una banda de asesinos, que no hay seguridad y garantía de que cumplan con su palabra”, expresó.
El analista Horacio Galeano Perrone había dicho que en esferas militares ya se manejaba la información sobre la muerte de uno de los secuestrados por el EPP.
“Esta información se maneja hace mucho tiempo, sin embargo, los organismos de seguridad hace mucho tiempo están diciendo que ellos tienen información de inteligencia de que él estaba con vida”, remarcó.
Consideró además que con la estrategia utilizada por la Fuerza de Tarea Conjunta “no se va a llegar a ningún lado”, a su criterio.
El caso
Este jueves las autoridades de la FTC llegaron hasta un sitio en la estancia San Eduardo, ubicada en la localidad de Tacuatí, Departamento de San Pedro, guiados por un panfleto con un croquis que fue hallado en la propiedad.
El papel señalaba el lugar en donde estaba una fosa con los restos óseos que podrían pertenecer al colono menonita Abrahán Fehr, secuestrado en 2015. Los restos encontrados estaban envueltos con una hamaca; en el interior de la fosa también había un quepis con la inscripción de una marca de vehículos.
Todo lo hallado fue trasladado hasta Asunción, en donde se realizarán pruebas para conocer la identidad del fallecido.