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Mundo
miércoles 16 de noviembre de 2016, 15:01

Las víctimas del conflicto reclaman al Estado de Guatemala cumplir los Acuerdos de Paz

Guatemala, 16 nov (EFE).- Las víctimas del conflicto armado de Guatemala (1960-1996) reclamaron hoy al Estado cumplir con los Acuerdos de Paz y promover "reformas profundas" para combatir la pobreza, el racismo y la discriminación en el país.

"Creemos en la paz y en las autoridades que tengan voluntad política de resolver los problemas estructurales que provocaron la guerra", dijo Miguel Quiej, representantes de las víctimas.

Quiej fue uno de los participantes en el acto de entrega a representantes de los tres poderes del Estado de un informe sobre el impacto de los tratados de paz, suscritos por el Gobierno y la guerrilla hace 20 años.

"Aquí estamos los que sufrimos los bombardeos y ametrallamientos y el desprecio del Estado" para exigir que se retomen y cumplan los compromisos adquiridos en los Acuerdos de Paz.

En opinión de Feliciana Macaria, otra representante de las víctimas, el Estado "no ha mostrado suficiente voluntad para cumplir los compromisos y proteger los derechos de las víctimas".

El informe, denominado "Impacto de los Acuerdos de Paz para las Víctimas del Conflicto Armado Interno 1996-2016", fue entregado en el Patio de la Paz del Palacio Nacional de la Cultura.

El documento fue elaborado por la Red Nacional de Víctimas, Consejo Nacional de Víctimas y Movimiento Nacional de Víctimas Q'anil Tinamit.

El análisis asegura que el Estado no ha cumplido con garantizar los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia y la reparación digna, y tampoco a la búsqueda de los más de 45.000 desaparecidos, de ellos 3.000 niños.

"Es lamentable que el Estado siga sin reconocer la veracidad del informe de la Comisión del Esclarecimiento Histórico que determinó que se cometieron actos de genocidio contra los pueblos indígenas, matando indiscriminadamente a niños, mujeres y campesinos", señala el análisis.

Agrega que la negativa de no buscar a los desaparecidos e impulsar una política de exhumaciones e inhumaciones, "solamente sirve para proteger a los responsables de las violaciones y prolongar la angustia de las familias".

Los pueblos indígenas y las mujeres han enfrentado muchos obstáculos para acceder a la justicia y en muchas comunidades ni siquiera hay oficinas del Ministerio Público (MP) y del Organismo Judicial (OJ), lamentan.

Reconocen, empero, la "valiente labor" de fiscales y juzgadores que emitieron 19 condenas contra responsables de delitos graves cometidos durante el conflicto, pero aclara que son "esfuerzos pequeños frente a la magnitud de las violaciones".

También expresa que las víctimas no han recibido resarcimiento. Durante 13 años solo 16.000 solicitudes han sido atendidas y el apoyo ha sido una pequeña compensación económica, refiere.

"Las víctimas y sobrevivientes seguimos viviendo en condiciones de extrema pobreza y marginación" porque el Estado no ha implementado políticas para reducir la desigualdad, advierten.

En el informe, las tres organizaciones que agrupan a las víctimas sostienen que el balance del cumplimiento de los Acuerdos de Paz es "negativo".

Asegura que todos los Gobiernos posteriores a la firma de los tratados han ido relegando la agenda de la paz a un segundo plano y han dado prioridad a sus proyecto político.

Las víctimas exigieron al Congreso crear la Comisión Nacional de Búsqueda de Desapariciones Forzadas y que apruebe un presupuesto de 50 millones de quetzales (6,66 millones de dólares) para resarcimiento.

De igual forma, pidieron al Organismo Ejecutivo fortalecer las capacidades de la Policía, limitar las tareas del Ejército a resguardar las fronteras e impulsar políticas para eliminar el racismo y la discriminación.

Mientras que al Organismo Judicial le exhortan a investigar, juzgar y sancionar a los responsables intelectuales y materiales de las graves violaciones a los derechos humanos durante la guerra interna.

El conflicto dejó unas 250.000 víctimas entre muertos y desaparecidos y más de un millón de desplazados internos.