10 de diciembre
Sábado
Poco nublado con tormentas
21°
28°
Domingo
Mayormente nublado
19°
30°
Lunes
Parcialmente nublado
22°
32°
Martes
Parcialmente nublado
21°
33°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
Deportes
miércoles 26 de octubre de 2016, 01:00

Laboriosa clasificación

Cerro Porteño anotó su nombre por segunda vez en su historia en una semifinal de Copa Sudamericana e ilusiona a todo un pueblo que se volcó, copó y deliró en un rebosado Defensores del Chaco.

El Ciclón fue consumido innecesariamente por las ganas de quebrar el arco visitante la primera hora de juego. Avanzó como pudo y el orden estuvo lejos del repertorio planificado por Florentín. De tanto buscar como sea romper el cero en el partido se olvidó de proteger su zona defensiva que, si no fuera por Antony, el comentario sería otro. Dos errores en defensa hicieron tambalear a los hinchas en Sajonia que volvieron a respirar con tranquilidad tras las intervenciones de Silva, que ya se convertía en la figura a esas alturas.

Cuando los nervios se hacían presentes en el campo y en las gradas emergió la figura infaltable del Ciclón. Domínguez golpeó con la fuerza de un país un remate de cabeza y provocó la primera explosión en Sajonia. Desde ese instante volvió el fútbol y el control para someter a un aturdido rival.

El segundo tiempo fue todo Cerro. La expulsión de Caicedo facilitó el expediente. Claridad en el manejo de los tiempos y de la pelota hicieron que los azulgranas supieran optimizar sus fortalezas y emergieran los pilares del equipo. El corazón de Rodrigo, la garra de Palito, la calidad de Riveros y el talento de Domínguez. Este último se robó los aplausos, las tomas fotográficas. Cecilio, el grande, aseguró una clasificación que nunca estuvo en duda.