EFE
La CHaracterising ExOPlanet Satellite (Cheops) funcionará a una órbita baja alrededor de la Tierra alimentándose de energía solar, por lo que un aspecto fundamental de los ensayos prelanzamiento es el control de los paneles solares del satélite y sus células.
Esas células, según la ESA, se someten a altas temperaturas para reflejar las condiciones que el satélite experimentará una vez que se halle en el espacio y los efectos de envejecimiento en vuelo, para reflejar lo que sucedería en una misión de tres años y medio.
La agencia explicó que las células pasan 2.000 horas a 140 grados centígrados, otras 2.000 horas a 160 y 2.090 horas a 175.
“Tras los ensayos, la potencia máxima y la corriente de cortocircuito de las células se había degradado menos de un 2 %, muy por debajo del criterio de aceptación del 3 %. Como resultado de las pruebas, los paneles solares de Cheops y sus elementos ya están listos para la misión”, indicó.
Una vez en el espacio, Cheops medirá la densidad de exoplanetas con tamaños o masas en el rango de entre un planeta Supertierra y Neptuno.
Sus datos establecerán nuevas restricciones sobre la estructura de los planetas en este margen de tamaños, así como sobre su formación y evolución.