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Editorial
viernes 9 de septiembre de 2016, 01:00

Inadmisible lentitud de estudios especializados en el IPS

Por su exagerada lentitud para satisfacer los pedidos de estudios especializados de los asegurados, el Instituto de Previsión Social (IPS) transgrede una norma elemental para obtener un diagnóstico certero: la rapidez. Su incapacidad para atender a los que le pagan para que sea eficiente y no para inventar excusas cada vez que se le reclama el mal servicio, se suma así a las dolencias que aquejan a quienes acuden en busca de una respuesta inmediata. Es incomprensible que, pese a tantas denuncias, el seguro social obligatorio, hasta ahora, no haya tomado las medidas para atenuar el sufrimiento de sus pacientes.

En cualquier problema de salud, contar con los estudios especializados que le permitan al médico hacer un diagnóstico certero que posibilite enfrentar con la debida urgencia la situación, es de suma trascendencia. Es más: muchas veces de ello depende que las personas superen el mal que les aqueja o que su situación se agrave, llegando en ocasiones hasta a la muerte.

Ese principio elemental es, reiteradamente, ignorado en la práctica por el IPS. Ello se manifiesta en el excesivo tiempo que por lo general media entre la orden de un estudio dado por un profesional de la medicina de la institución y su concreción. Si a ello se suma que con el resultado en la mano todavía hay que esperar bastante para conseguir turno con el médico tratante, la cosa se vuelve más difícil aún.

Según la denuncia de una mujer a la que extirparon una mama el año pasado, en el Centro de Diagnóstico e Imágenes del Hospital Central del IPS, para la realización de una mamografía hay que esperar 90 días. Ese lapso es una eternidad si se considera que para una persona aquejada de cáncer lo sensato es no perder el tiempo para saber la gravedad del caso, lo cual permitirá adoptar las medidas terapéuticas pertinentes.

Conociendo la tradición del IPS, es obvio que muchos otros enfermos estarán en la misma situación, sufriendo también la impotencia de aquellos que se saben con derecho a ser atendidos con prontitud y, sin embargo, están condenados a una espera inacabable.

La "explicación" del retraso dada por el Dr. Aníbal de los Ríos, gerente de salud del IPS –quien ni siquiera estaba enterado de lo mucho que hay que aguardar para acceder a un estudio oncológico–, es que los pacientes prefieren un estudio digitalizado, dejando de lado el analógico que sí tiene turnos de menor espera.

Siendo que los resultados son los mismos, es sumamente raro que los responsables del sector no hayan distribuido equitativamente el uso de ambos sistemas de diagnóstico para acelerar la obtención de resultados confiables. Ellos son los que deciden, no los pacientes.

Esa lentitud no es sino la exteriorización de un rasgo de irresponsabilidad del IPS que, lejos de ser un celoso guardián de la salud de sus asegurados, mantiene un estado de cosas que constituye un diario atropello a la dignidad humana.

Ante esta situación acuciante, es necesario que el Consejo del IPS tome urgentes medidas en todos los frentes para acelerar la consulta y la realización de los estudios especializados. No es admisible que quienes pagan puntualmente su seguro tengan que padecer un largo calvario para obtener un elemento de diagnóstico fundamental para su salud.