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Nacional
miércoles 19 de abril de 2017, 07:05

Diferencias entre un resfrío común y un cuadro de influenza

Ambas son enfermedades respiratorias, pero provocadas por diferentes virus. Fiebre, dolores musculares, cansancio extremo y tos seca son más intensos con la influenza. En tanto que los resfríos no suelen provocar problemas graves de salud.

La influenza es una enfermedad respiratoria infectocontagiosa provocada por el virus que lleva el mismo nombre. Se contagia a través de las vías respiratorias y puede causar una enfermedad de leve a grave.

Entre sus complicaciones más importantes está la afectación de las vías respiratorias bajas con la consiguiente dificultad respiratoria, así como también afectaciones de otros órganos diferentes. Por ejemplo, es capaz de provocar una miocarditis por afectación del músculo cardiaco y las consecuencias incluso pueden provocar la muerte del afectado.

¿Un resfrío o un cuadro de influenza? ¿Cuál es la diferencia?

Tanto la influenza como el resfrío común son enfermedades respiratorias, pero provocadas por diferentes virus. Debido a que estos dos tipos de enfermedades tienen síntomas similares a los de la influenza, puede ser difícil notar la diferencia entre ellos basándose en los síntomas por sí solos.

En general, la influenza es peor que el resfrío común y los síntomas como la fiebre, los dolores musculares, el cansancio extremo y la tos seca son más comunes e intensos con la influenza.

Los resfríos suelen ser más leves. Las personas resfriadas tienen mayores probabilidades de tener secreción o congestión nasal. Los resfríos, por lo general, no suelen provocar problemas graves de salud, como neumonía, infecciones bacterianas u hospitalizaciones.

Debido a que la influenza y el resfrío comparten muchos síntomas, puede ser difícil (o incluso imposible) establecer la diferencia entre ellos, basándose en los síntomas por sí solos.

Pruebas especiales dentro de los primeros días de la enfermedad pueden llevarse a cabo (cuando sea necesario) para saber si una persona tiene la influenza.

¿Quiénes pueden enfermar por influenza?

Todos somos susceptibles de adquirir influenza. Paraguay se caracteriza porque presenta dos picos de esta enfermedad cada año, un primer brote en junio y julio, y un segundo brote en noviembre y diciembre.

No obstante, la tasa de complicaciones es mayor en los extremos de la vida y en aquellas personas que viven crónicamente con algún tipo de enfermedad.

Los niños menores de 3 años, adultos de 60 y más años, las embarazadas y las personas con algún tipo de comorbilidad corren riesgo de sufrir complicaciones por el virus influenza.

¿Qué debo hacer si me enfermo?

Si presenta síntomas de influenza, en la mayoría de los casos, debe permanecer en su casa y evitar el contacto con otras personas, protegerse con un tapabocas y guardar apego a la educación sanitaria cuidando diseminar el virus a otras personas (lavado de manos, cubrirse al estornudar con el codo, etc.).

Sin embargo, si presenta síntomas de la influenza y forma parte de un grupo de alto riesgo, debe acudir de inmediato al médico y evitar automedicarse.

Las personas que corren alto riesgo de sufrir complicaciones graves por la influenza deben recibir las vacunas.

Señales de advertencia en un cuadro de influenza (complicaciones)

Si un niño/a presenta: respiración acelerada o problemas para respirar, coloración azulada de la piel (cianosis), consumo insuficiente de líquidos, dificultad para despertarse o falta de interacción, estado de irritación tal que el niño no quiere que lo carguen en brazos, síntomas similares a los de la influenza que mejoran, pero luego reaparecen con fiebre y agravamiento de la tos, fiebre con sarpullido, no puede comer, dificultad para respirar, llorar sin lágrimas.

Si un adulto presenta: dificultad para respirar o falta de aire, dolor o presión en el pecho o abdomen, mareos repentinos, confusión, vómitos graves o persistentes, síntomas similares a los de la influenza que mejoran pero luego reaparecen con fiebre y agravamiento de la tos.