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Opinión
martes 24 de mayo de 2016, 01:00

Despenalizar el porro

Por Fernando Boccia Torres – fernando-boccia@uhora.com.py
Por Fernando Boccia

Ahora mismo, cualquiera puede terminar arrestado en un calabozo por tener un porro. Uno solo, ni siquiera hablamos de portar más de los 10 gramos permitidos por ley: discutir sobre legislación con un policía puede resultar más frustrante que esperar a que Cartes termine un discurso sin avergonzarse. Ahora mismo, hay hombres y mujeres en las distintas cárceles del país catalogados por la Justicia como microtraficantes, pero en realidad solo son consumidores de cannabis.

Nada de esto es fantasioso o irreal, sino un problema admitido por el propio Ministerio Público: un análisis de causas de las unidades fiscales antidrogas de Asunción detectó que entre 2010 y 2014, 239 usuarios de distintas drogas fueron procesados y encarcelados. Son 239 personas que nunca debieron ingresar al sistema judicial como criminales con una expectativa de pena de hasta 15 años de cárcel. Y estos solamente son los casos de la capital y reconocidos por la Fiscalía. Jueces y fiscales deben empezar a reconocer como un mal sistémico procesar a alguien por la mera tenencia de una sustancia –por ahora– prohibida.

Un proyecto presentado por el diputado Víctor Ríos ataca este problema. Entre otras cosas, plantea el autocultivo como método para cortar la relación incómoda, pero ahora mismo ineludible, entre alguien que fuma marihuana y un traficante.

Si bien el consumo está despenalizado en Paraguay desde hace décadas, la confusa redacción del artículo 30 de la Ley 1340 mantiene vulnerable a cualquier fumador ante un policía en busca de una coima. Por citar una de sus incoherencias, la legislación actual permite el uso del cannabis (y de otras ciertas drogas) hasta una determina cantidad, pero prohíbe su comercialización así como su cultivo. El Estado, así, empuja a cualquier persona que quiera probar marihuana a entrar en contacto con el narcotráfico.

Quizás el proyecto del diputado Ríos, que por cierto estuvo cajoneado durante todo el 2015, también posea varias falencias, pero lo importante es que el tema se introduzca en el debate nacional. Dejar de encarcelar a gente por consumir marihuana es un primer paso imperioso para luego poder entrar a debatir otras cuestiones –también importantes– como el uso industrial y medicinal a gran escala de esta planta.

Paraguay es un paradigma mundial del cultivo de marihuana. El país es el mayor productor de América del Sur y sus plantaciones históricamente abastecieron al mercado regional. El porro ya no es el tabú que alguna vez fue en la sociedad paraguaya. Cada vez es más común olerlo en las fiestas, en conciertos, en la calle. Es hora de que, además de fumarla, también pensemos y discutamos la marihuana.