El sistema puede editar, entre otras cosas, el ruido y los errores presentes en las secuencias, aplicar efectos simples y crear imágenes muy realistas de personajes ficticios o ayudar a poner la cabeza de una persona en el cuerpo de otra.
Los fundadores de la empresa Arraiy son Gary Bradski e Ethan Rublee,quienes también crearon Industrial Perception, una de varias compañías emergentes de robótica que Google compró hace varios años
Este nuevo tipo de inteligencia artificial también es desarrollada por empresas más grandes como Adobe y otros laboratorios de investigación de la industria de la tecnología, pero podría terminar por remplazar a muchos de los especialistas que crean esos efectos.
La tecnología está respaldada por USD 10 millones en financiamiento de varias empresas —Silicon Valley Lux Capital y SoftBank Ventures– y forma parte de un esfuerzo generalizado que han emprendido tanto la industria como la academia, y se dedica a construir sistemas que pueden generar y manipular imágenes de forma autónoma.
Si bien aún tiene fallas y en algunos casos los diseñadores todavía deben hacer ajustes al trabajo automatizado, la tecnología está mejorando.
Stefan Avalos, cineasta de equipo que filmaba un cortometraje sobre vehículos autónomos, utilizó la innovadora tecnología en una producción en la que usaron un Austin Mini color azul eléctrico de 1962 pero, gracias a los efectos especiales, esa reliquia oxidada se transformaba en un vehículo autónomo muy parecido al DeLorean de Regreso al futuro.
Avalos se refirió irónicamente a lo que estaban grabando como el “Proyecto desempleo”. El cortometraje tenía el objetivo de probar la nueva tecnología de una empresa emergente llamada Arraiy.
“No es broma; le quitará el trabajo a la gente”, dijo Avalos en una entrevista con New York Times. “Los artistas están a salvo, pero esta tecnología remplazará todo el trabajo pesado”, agregó.
Avalos cree que esta tecnología podría remplazar el trabajo que hace su propio estudio de efectos especiales, pero eso no lo incomoda. Ya delega muchas de las actividades más tediosas, a través de internet, a colaboradores de otros países.
Por otro lado, Pasha Shapiro, un cineasta y artista de efectos especiales que también trabajó con Arraiy, dijo que si las empresas tecnológicas pueden automatizar parte del trabajo pesado que se requiere para crear efectos especiales, los creativos tendrán la oportunidad de intentar cosas nuevas.
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Equipo: Gary Bradski (izq), director de tecnología en Arraiy; Brendan Dowdle (c), el director de operaciones y estrategia de la empresa y Ethan Rublee (der), el director ejecutivo de Arraiy. Foto: nytimes.com
