EFE
El comisario denunció ante la Comisión de Libertades Civiles y Justicia del Parlamento Europeo (PE) que “algunos países, por no decir todos, se guardan para ellos lo mejor de su información de inteligencia” y que “no comparten”, y mencionó como ejemplo los atentados de París.
En ese caso, explicó, “dos de los autores cruzaron cuatro países de la UE” y al llegar a Bélgica crearon una célula terrorista y prepararon los atentados.
“Si las autoridades hubieran intercambiado datos, los hubieran parado”, indicó el comisario, que animó a los eurodiputados a difundir en sus respectivos países la necesidad de aumentar el intercambio a nivel comunitario de datos sensibles.
Avramopoulos habló con los europarlamentarios de los temas más delicados en su agenda, empezando por la seguridad, y consideró que la respuesta europea en ese ámbito pasa por “la resolución y la resistencia”.
Consideró en ese contexto que los acontecimientos demuestran que las prioridades en la agenda de la seguridad “son correctas” y confió en la pronta adopción de las propuestas europeas en ese ámbito.
También defendió que hay que dar prioridad a la lucha contra el radicalismo y redoblar los esfuerzos para combatir la financiación del terrorismo.
Sobre la crisis de refugiados, dijo que hacen falta “resultados” y que los Estados miembros “tienen que responder a los compromisos asumidos” y colaborar más entre ellos.
Muchos eurodiputados denunciaron la lentitud con la que avanza ese proceso y en particular la baja cifra de reubicaciones de refugiados entre países hasta la fecha.
El comisario coincidió en que es necesario aumentar las reubicaciones, y subrayó además que hay que acelerar las repatriaciones de las personas que no tienen derecho al asilo.
Admitió que algunos países terceros no están cooperando en ese ámbito, y mencionó en particular a Marruecos y Pakistán.
Sobre Marruecos, indicó que tiene previsto viajar a ese país “en unas semanas” y que el objetivo de la CE es iniciar un diálogo sobre el asunto.
Por otra parte, reconoció que Pakistán persiste en su negativa a readmitir a sus nacionales, un asunto “delicado”, y explicó que la UE y ese país siguen negociando en ese contexto.
También se refirió a la necesidad de mejorar el funcionamiento de los centros de acogida de inmigrantes en Italia y Grecia y de proteger más eficazmente las fronteras exteriores.
Sobre el espacio Schengen de libre circulación de personas, recordó que es uno de los pilares de la UE, y alertó de que el fin de ese sistema sería “el principio del fin” del proyecto europeo.
“Esta crisis (en relación a los refugiados) está poniendo en juego el núcleo, el corazón de la UE (...) el propio proyecto europeo”, dijo el comisario, que añadió que los Veintiocho seguirán “cumpliendo el proceso de integración”, ya que lo contrario sería replegarse “a un oscuro pasado”.
Se trata de “una prueba de fuego”, consideró el comisario, que añadió que “es el momento de tomar valientes decisiones, de compartir respuestas” y de dar muestras de solidaridad.