La candidata mencionó que aceptó pugnar por el cargo presidencial “hastiada de la rapiña, la corrupción y la impunidad que se dan en los diferentes estamentos del Estado”.
Señaló que aceptó la candidatura porque en la política partidaria de diferentes sectores solo cambian de candidatos y, sin embargo, por detrás continúan los mismos actores políticos inmorales, sumidos en la politiquería barata, sin siquiera contar con programas de gobierno.