El ministro secretario del Ambiente, Rolando De Barros Barreto, se reunió este lunes con el fiscal adjunto del Medio Ambiente, Jorge Sosa, para iniciar la investigación.
Las autoridades aclararon que una vez que las personas sean identificadas se procederá a la apertura de un sumario administrativo que conllevará a sanciones con multas que podrían llegar al máximo de 20.000 jornales.
Por otra parte, desarrollarán trabajos con los canoeros para salvaguardar, proteger y cuidar estas especies que se encuentran dentro del rango de protección por encontrarse vulnerables de extinción, según Resolución 2.242/06.
Insistirán a través de ellos a involucrar a la ciudadanía en la educación y cuidado de estas especies, informaron desde la SEAM.
Ante la destrucción de la planta acuática, la Seam denunció el hecho ante la Fiscalía este lunes.
Se volvió atracción
Al conocerse este fenómeno natural que embellece el río Salado, cauce que a su vez desemboca en el río Paraguay, alrededor de 10.000 personas visitaron visitaron en los últimos días la zona de Santa Librada, en Piquete Cué.
Sin embargo, parte de los turistas no se conformaron con disfrutar del paisaje y capturarlo en fotografías, sino que comenzaron a extraer los yrupẽ. Tal situación indignó a la ciudadanía en las redes sociales y causó preocupación a los pobladores de Limpio.
Para la Seam, toda extracción del medio natural es considerada una colecta ilegal porque no cuenta con ningún tipo de autorización controlando el uso del recurso silvestre.