14 jul 2026

Al Shayrat trata de reponerse tras el ataque de EEUU contra una base cercana

"¿Qué le hemos hecho a EEUU? No dice la verdad”, lamenta el agricultor Motee Zefa sobre el ataque estadounidense de hace tres días contra la base siria de Al Shayrat, a 1,5 kilómetros del pueblo que le da nombre y donde reside este campesino.

Docenas de sirios se concentran contra el ataque de EEUU a la base de Al Shayrat. EFE

Docenas de sirios se concentran contra el ataque de EEUU a la base de Al Shayrat. EFE

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Zefa dormía en su casa, donde vive con su mujer y sus cuatro hijos, cuando se despertó por el ruido de las explosiones en las inmediaciones del aeropuerto castrense.

“El ataque se produjo sobre las 03.30 hora local (00.30 hora GMT), salí a la calle para ver qué pasaba, había un gran estruendo”, recuerda Zefa, que supo que se trataba de un bombardeo de EEUU cuando encendió la radio para escuchar las noticias.

Este agricultor, que se dedica al cultivo de almendras y aceitunas, reconoce que nunca antes habían pasado tanto miedo en Al Shayrat, donde la situación ha sido tranquila y apenas se han registrado incidentes en estos seis años de conflicto en el país.

“Aquí no ha habido nunca enfrentamientos, los terroristas están más al sur”, señala a Efe por teléfono Zefa, en referencia al grupo radical Estado Islámico (EI), presente en áreas del este de la provincia central siria de Homs, donde se enfrenta al ejército sirio.

Al Shayrat y el aeropuerto militar, la segunda mayor base aérea de Siria después de la de Al Sin, cerca de Damasco, se localizan a unos 25 kilómetros al sureste de la ciudad de Homs, capital provincial.

Zefa se siente indignado por el hecho de que Washington haya decidido atacar Al Shayrat: “Aquí no hay armas químicas, es solo una base del Ejército sirio que nos está protegiendo del terrorismo en otras zonas del país”, dice el campesino.

EEUU lanzó 59 misiles de crucero Tomahawk contra la base, porque cree que desde allí se efectuó el presunto bombardeo químico del martes pasado contra la urbe de Jan Shijún, en la provincia septentrional de Idleb, donde al menos 87 personas murieron, de acuerdo con datos del Observatorio Sirio de Derechos Humanos

“Tiene que haber una investigación objetiva para demostrar la realidad”, sentencia Zefa, quien defiende la versión de las autoridades sirias sobre el ataque en Jan Shijún, donde el Gobierno de Damasco asegura que la fuerza aérea nacional tuvo como blanco un “almacén terrorista” donde se guardaban sustancias tóxicas.

Otro vecino de Al Shayrat, el enfermero Amman al Jodr, también dormía la madrugada del viernes cuando se despertó por el fragor de las explosiones en la zona del aeropuerto.

“Cuando me levanté observé que había mucho movimiento en el área de la base, como soy enfermero me fui al hospital por si se necesitaba ayuda, allí había heridos, la mayoría civiles por el ataque”, destaca Al Jodr en declaraciones telefónicas a Efe.

Según esta fuente, al menos seis civiles fallecieron y veintidós resultaron heridos, entre ellos diez menores, que fueron atendidos en el centro sanitario de Al Shairat. “Los soldados heridos fueron llevados al Hospital Militar de Homs”, remarca el enfermero.

Las Fuerzas Armadas Sirias han anunciado que el ataque causó la muerte de seis uniformados y decenas de heridos; mientras que medios de comunicación oficiales han informado de que al menos nueve civiles perdieron la vida por el impacto de misiles en pueblos próximos a la base.

Al Jodr precisa que hubo bajas entre los civiles porque algunos cohetes impactaron en las inmediaciones de la población de Al Shayrat, en casas cercanas a la base aérea.

“La mayoría de los heridos sufría lesiones por la rotura de los cristales de las ventanas debido a las explosiones”, subraya este trabajador sanitario.

Medios de comunicación estadounidenses revelaron que el bombardeo alcanzó la pista, varias aeronaves y puestos de repostaje de combustible del aeropuerto.

Pese a estos destrozos, que Al Jodr no pudo confirmar, los aviones estaban despegando dos horas más tarde del aeropuerto militar, que “es solo utilizado por las fuerzas armadas sirias, no hay ningún ruso aquí”, puntualiza.

Para el enfermero, este ataque “es prueba de la debilidad de EEUU ante la lucha contra el ‘Dáesh’”, acrónimo en árabe de Estado Islámico.

“Es la primera vez que hemos vivido algo así en Al Shayrat”, se queja el enfermero, que agrega que, gracias la presencia de la base, la localidad ha disfrutado de una situación de “estabilidad y seguridad” desde el comienzo de la contienda en Siria en marzo de 2011.

Los habitantes de Al Shayrat tratan ahora de reponerse del miedo y la sorpresa que les ocasionó el ataque estadounidense, que esperan que no vuelva a repetirse.

Susana Samhan

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