El mes pasado, China reveló el paquete de reformas más importante en casi tres décadas, al anunciar entre otras políticas el alivio de su normativa familiar del hijo único y una flexibilización de los mercados, con el fin de poner a la economía en un camino de crecimiento más estable.
El Partido Comunista se comprometió a permitir que el mercado juegue un rol “determinante” en la economía y dijo que prepararía el terreno para más cambios.
El anuncio de que Xi se encargará del tema implica que el equipo de trabajo será más poderoso que la Comisión Estatal para la Reestructuración de la Economía, que delineó un borrador de reforma que llevó al cierre de miles de firmas estatales ineficientes y a la pérdida de millones de puestos de trabajo en la década de 1990. La medida podría además despejar los temores del mercado de que las promesas de reforma no sean puestas en marcha. REUTERS