Las clases se dictan a pedido de los jueces penales de la adolescencia de la capital, en el marco del Programa Terapéutico de Reeducación, que busca brindar herramientas concretas para que los jóvenes puedan rectificar su rumbo y acceder a oportunidades laborales una vez culminado su proceso judicial.
La iniciativa no solo involucra a los adolescentes, sino también a sus familias. En el curso participan activamente ocho padres, quienes acompañan de manera constante a sus hijos y manifestaron su intención de emprender, una vez finalizada la capacitación, un pequeño negocio familiar dedicado a la elaboración y venta de panes y tortas.
“Yo vengo siempre con mi hijo, no le suelto la mano porque quiero que se levante y salga adelante, a pesar de la dificultad. Este curso es muy importante, incluso yo participo para emprender en el futuro con él”, expresó emocionado uno de los padres.
Los jóvenes, conscientes de los hechos por los cuales enfrentan procesos judiciales –todos bajo régimen de libertad y con causas aún en trámite– se mostraron motivados, con entusiasmo y agradecidos por la oportunidad de aprender un oficio de rápida salida laboral, destacando el acompañamiento brindado por el Sinafocal.
Entre los participantes se encuentra una adolescente de 17 años, madre de un bebé de cinco meses y oriunda de Ñemby, quien señaló que su principal motivación es su hijo. Al culminar el curso, planea vender pan dulce y tortas en su barrio para generar ingresos y sostener su hogar.
Al finalizar la capacitación, los participantes estarán capacitados para elaborar productos de panadería y confitería, aplicando buenas prácticas de higiene en la manipulación de alimentos. Podrán desempeñarse en panaderías, confiterías, cafeterías, restaurantes, hoteles, heladerías y microemprendimientos, entre otros rubros del sector gastronómico.
Cabe destacar que el Programa Terapéutico de Reeducación fue declarado de interés institucional por la Corte Suprema de Justicia, mediante la Resolución N° 12262, de fecha 27 de agosto de 2025.