Tamara Celano
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El rock & roll mostró su peor cara en el festival Rock in Santo que se celebró en Palacio Quesada. Incidentes, fallas de seguridad y falta de ambulancias marcaron un concierto con más violencia que música.
Con problemas de sonido, a las 23.55 el grupo paraguayo Nunchak inició el festival. El segundo en subir fue Villagrán Bolaños. Antenna, el tercer telonero, no se presentó por problemas organizativos. Luego de 2 horas de espera, a las 2.15, subió la banda argentina La Mancha de Rolando, que brindó un espectáculo con mucha fuerza. Flou subió cuando ya eran las 3.40.
Finalmente, a las 5.06, le tocó el turno a Catupecu Machu, la locura se desató y el tradicional pogo se convirtió en un desafío constante para las vallas de seguridad.
MALA ORGANIZACIÓN. El grupo presentó sus temas Mezcal, Confusión, Plan B, Eso espero, Gritarle y En los sueños con una tensa calma, hasta que finalmente, durante el séptimo tema, Aparecen cuando bailamos, el vocalista Fernando Ruiz Díaz pidió control y calma: “No empujen. No es la valla que tenía que ser. Y acá un guardia cagó a trompadas a un chico, y está mal. No estamos pasando una buena noche”, refirió.
El líder se quejó varias veces de la organización del show, reclamando que la seguridad era malísima y responsabilizando al organizador José Samaniego: “Mirá esto, Sama, si venimos otra vez con vos, ¡que sea mejor, chabón!”, dijo.
El show fue suspendido minutos más tarde porque un fanático sufrió un importante corte en la frente. Visiblemente conmocionado, Fernando Ruiz Díaz paró el concierto. “Esperemos que se restablezca”, le dijo al público, para después de unos minutos despedirse definitivamente con Quiero que pises sin el suelo, recalcando que ese era un pedido del fan herido.
Catupecu solo tocó 9 de los 14 temas previstos para el show y el grupo se retiró disgustado por las fallas de seguridad y la mala organización. Al finalizar el concierto, el herido seguía esperando una ambulancia.
Así lo vimos
Festival Rock in Santo