14 jun. 2026

Una campeona paraguaya

Su cuerpo despierta admiración y, muchas veces, envidia. Pese a los años que lleva en la palestra, la personal trainer Daniela Santarelli sigue vigente y más solicitada que nunca. Las varias veces campeona internacional de fitness se prepara para participar en dos competencias: una sudamericana y otra mundial.

Daniela Santarelli especial

Daniela Santarelli, atleta. Foto: Natalia Godoy. Gentileza: TVO

GENTILEZA: TVO

**

Lo peor de ver a Daniela en vivo y en directo es notar con envidia que no tiene un gramo de grasa ni estría alguna por la piel. Ese cuerpo no tiene secretos, tampoco es cuestión de suerte; uno no nace así, se hace. No en vano es varias veces campeona internacional en body fitness master. Su vida transcurre entre el gimnasio y su casa, en días que arranca a las 5.00. Al ver toda la fibra que exhibe y las actividades que tiene, es imposible no preguntarle cómo hace.

¿Mantenerte en este rubro te roba mucho tiempo?

-No más de lo que le roba a cualquier persona que trabaja a full; solo son diferentes escenarios, unos trabajan en una oficina, yo en el gimnasio.

¿Cuánto trabajo requiere un cuerpo como el tuyo?

-Años. Toda mi vida estuvo ligada al deporte, pero comencé a competir en fitness en 1996. Mi vida siempre giró en torno al deporte, a raíz de eso decidí mi profesión; me recibí de licenciada en Educación Física, en Porto Alegre, Brasil.

¿Qué piensa tu pareja de tu ritmo de vida?

-(Risas) ¿Pareja? ¿Qué pareja? ¿Qué es eso? Prefiero estar sola que mal acompañada. Estoy más que bien con Rosario a mi lado (su hija de 8 años). Ella heredó mi afición a los deportes. Tiene un cuerpo privilegiado y mucha coordinación; es flexible, baila un espectáculo, hace patín, natación, estudia piano y tiene un oído muy fino para la música.

Cultivando cuerpo y mente

Daniela Santarelli sostiene que no se puede potenciar el cuerpo sin atender el lado espiritual y el intelectual. Por eso, dedica parte de su tiempo libre a actividades culturales.

¿Qué hacés para distenderte?

-Me encanta el arte, ir a una exposición, ver una obra, bailar, ir al cine o conciertos.

¿Cómo equilibrás cuerpo y mente?

-Siempre trato de mantenerme a la vanguardia de mi profesión, como licenciada en Educación Física y personal trainer siempre estoy tratando de renovarme, de participar de experiencias y congresos nacionales e internacionales. Mi mayor herramienta de investigación es internet. Tampoco descuido el autoconocimiento. Me interesan los temas de autoayuda y crecimiento personal. Siempre estoy buscando mi crecimiento a nivel espiritual, para potenciar lo físico. La complejidad del ser humano no te permite desarrollar un solo aspecto y dejar de lado el resto.

Yoga y Bailando por un sueño

Como mujer multifacética, Daniela hizo de todo en la vida. Incluso pasó por el programa Bailando por un sueño, en el 2007, y a continuación practicó yoga. Parece que nada tiene que ver una cosa con la otra, pero realmente están muy ligadas para ella.

¿Por qué relacionás al Bailando con el yoga?

-Justo había terminado Bailando y estaba muy estresada, así que practicar yoga me vino súper bien. Como soy muy competitiva, para mí era una competencia de baile cuando, en realidad, era todo menos eso sin que yo lo sepa. Ahora me río de la experiencia, pero en el momento fue dura. Era súper polémica, mi pobre pareja era Freddy y se quería meter en su... cada vez que yo abría la boca. Armando Rubin se agarró conmigo por mi físico y yo le preguntaba: "¿Qué tenía eso que ver si ahí se evaluaba la coordinación y el estilo de la pareja?”. Fue muy simpático, porque la gente en la calle me gritaba: “Daniela, voto por vos, estoy contigo, avisame si querés cagarle a patadas, te ayudamos”. Generó eso, porque la gente se daba cuenta de que era absurdo y ridículo. Modestia aparte, bailábamos bien. Pese a todo, fue una experiencia inolvidable.

¿Volverías a participar en la nueva edición?

-Totalmente, pero ahora ya sé cómo son las cosas, porque si tomás todo en serio, terminás enfermándote. El bombardeo es mortal.

Fitness master

Daniela es conocida por haberse destacado en diferentes deportes como básquet, atletismo y triatlón, que fue lo último que hizo antes de dedicarse al fitness. Fue su hermana Paola quien arrancó con el tema esa modalidad en 1995. Su próximo reto es la prueba clasificatoria el próximo sábado, si pasa será una de las representantes paraguayas en el Campeonato Sudamericano IFBB 2010, en Santiago de Chile.

¿Recordás tu primera experiencia?

-Fue en uno de los primeros campeonatos, habían tres o cuatro locas compitiendo, recién después de eso se popularizó. Cuando Paola empezó, yo estaba viviendo en Brasil, había terminado la facultad, y daba clases de natación y entrenamiento para triatlón; además, competía. Ella me llamó para competir, así que vine a entrenar. Solo quedaba un mes y las otras ya estaban todas afiladas, como yo no tenía casi grasa solo me quedó hacer un poco de musculación. Vine para quedarme y gané el primer Iberoamericano de fitness. En 1999 paré porque me embaracé y tuve a Rosario. Volví en el 2003 y la última vez que competí fue en el 2006.

Pasó mucho tiempo desde tu última competencia.

-Ya no pensaba volver a competir. Es mucho desgaste, sobre todo por la dieta, te da un pirevai de la gran siete y la gente que está a tu alrededor tiene que aguantarte. Pero me entraron otra vez las ganas, así que retomé con todo, porque pasaron varios años y aparte está el tema de la edad. El 4 de setiembre cumplo 41 y justo voy a estar compitiendo en el Sudamericano. A medida que va pasando el tiempo es más difícil cuidarse.

Estás en fase final del entrenamiento, ¿cómo la estás llevando?

-Estoy bajando la intensidad en el ejercicio y apretando más con la dieta; están excluidos los panificados, azúcares y grasas. Como pollo o carne roja sin nada, al teflón o a la plancha; no me privo, pero me cuido.

¿Alguna escapada de la dieta?

-A veces estira una copa de vino, pero está prohibido. Además, cuando estás mucho tiempo a dieta el cuerpo te pide cosas que generalmente no te atraen, por ejemplo ahora me estiran las galletitas rellenas, te volvés re karu vai.

Así que una campeona de fitness también enfrenta los dilemas de comer o no comer.

-¡Claro! Termino abriendo la alacena, saco un paquete de galletitas, lo miro, hablo conmigo misma en un debate interno. Termino devolviendo el paquete, me tomo un té caliente y me voy a dormir.

¿Cómo te sentís para esta competencia?

-Estoy muy confiada. Hicimos bien las cosas con mi entrenador, Carlos Bogado. Tenemos una vasta experiencia en el ámbito y fuimos ajustando los detalles, trabajamos juntos desde 1996. Llegamos muy tranquilos a esta competencia. Hace un mes atrás ya estaba lista para subir al escenario. Esto no podría ser posible sin el auspicio de marcas como Energy, Brazil Soul, Dinelco, Suzuki y el apoyo de Blue Box. En este momento estoy buscando más patrocinadores para costear los gastos de la competencia.

Entonces, hay buenas proyecciones.

-Realmente sí. Competí seis veces y siempre subí al podio; teniendo en cuenta esa estadística, tengo una proyección muy positiva, sobre todo comparándome conmigo misma.

¿Qué viene después?

-El campeonato Mundial en México, en octubre. No me voy a relajar después del Sudamericano, continúo el entrenamiento para adelante.