Por Narciso Meza
HOHENAU
Carros y gangas para bueyes, arados, sulki, rueda de carreta, máquina de coser, palangana y molino de madera, ollas, máquina de escribir, radio transistor a lámparas, balanzas y otros objetos antiguos de los primeros inmigrantes de origen alemán forman parte del museo de tecnología e historia Paracelsus, creado por el ingeniero Ronaldo Dietze, en su granja de la compañía Lapachal, distrito de Obligado en Itapúa. También se encuentran en este peculiar museo, ubicado en una zona rural, numerosos objetos que eran materiales bélicos utilizados en las guerras contra la Triple Alianza y del Chaco.
“Es un museo que combina armónicamente la producción, la sostenibilidad económica, ambiental, los avances tecnológicos y los aspectos históricos del desarrollo del Paraguay”, refirió el propietario, conocido por su apego a la historia y otros conocimientos.
Dietze fue viceministro de Agricultura y senador de la nación. Escribió numerosos libros sobre diversos temas y actualmente es rector de la Universidad de San Carlos y presidente de la empresa Ecop.
Dijo que las exhibiciones en el museo son con énfasis en la historia de la colonización de inmigrantes de diversos orígenes en la zona. La exposición de los objetos en el museo es bien diversificada y tratan de demostrar cómo se vivía y se trabajaba en épocas anteriores, y con qué instrumentos e implementos se contaba. “Es necesario que las nuevas generaciones se remonten a aquella época incipiente y en momentos en los que se requería de un espíritu fuerte, una fuerza física importante para vencer los obstáculos adversos y complejos que demostraron los primeros colonos de la zona”, manifestó el ingeniero que es oriundo de Obligado, pero vive en Asunción y cada dos semanas llega a su museo.
Indicó que aquellos primeros pobladores de Colonias Unidas tuvieron una persistencia de acero para no abandonar el desafío y progresar en términos productivos y económicos y resolver la estrategia de satisfacción de bienes alimenticios para la familia, cuidar la educación de los hijos y la salud. Todo eso se ve reflejado en los objetos antiguos coleccionados por Ronaldo Dietze en su granja de 50 hectáreas donde, además, la gente que visita el lugar puede ver todo un sistema de diversificación de la producción agrícola-pecuaria e industrial.
En la granja existen cultivos de nuez de macadamia, donde se puede contemplar todo su proceso de producción. Así también hay producción de aves, cerdo intensivo, bosque natural, manejo de agua, e industria del hielo, entre otros, que los visitantes pueden observar.