14 ago 2026

Un misterio de amor que cautiva la atención

Rebeca González Garcete
rebecagonzalezg@gmail.com
Aunque está claro que Definitivamente, tal vez es una comedia romántica, en la trama, las historias se presentan como “un misterio de amor”, lo cual es lo más refrescante que nos ofrece el filme.
Maya (Abigail Breslin) viene de una clase de educación sexual, así que interroga a su padre (Ryan Reynolds) con esas preguntas incómodas. Para zafar, él comienza la historia de sus encuentros con tres mujeres y la niña debe adivinar cuál de ellas es su madre. Claro, esto mantiene el interés de la niña y el de los espectadores.
Dentro de esta reconstrucción de historias de amor -que de por sí no tienen nada de original, pero que funcionan bien en su entramado- está el contexto político en el que se desarrollan. Pues bien, el filme nos entrega como plus el proceso de euforia y desengaño que sufren los estadounidenses con Bill Clinton, así como los cuestionamientos propios de los adultos cuando se sientan y se preguntan: "¿Cómo es que llegué aquí... o por qué?”.
Breslin no llega a brillar como en Pequeña Miss Sun-shine, pero igualmente su chispa enciende en los momentos justos, resaltando junto con Kevin Kline, que hace de uno de los rivales del padre. Entre las chicas, destaca Isla Fischer por su carisma. Reynolds está correcto como el padre, aunque tal vez le falta un granito más de picardía.
Definitivamente, tal vez gratifica con una brisa fresca dentro de lo convencional del género. Se puede disfrutar el filme por su agradable tono romántico, las buenas actuaciones, por algo de su contexto político y su pizca de reflexión existencialista.
FICHA TÉCNICA
Título: Definitivamente, tal vez (Definitely, maybe) EEUU, 2008.
Calificación: * * * (Buena)
Dirección y guión: Adam Brooks
Intérpretes: Ryan Reynolds, Isla Fisher, Derek Luke, Abigail Breslin, Elizabeth Banks, Rachel Weisz y Kevin Kline.
Música: Clint Mansell.
Duración: 112 minutos.