Lee Palmer, junto a su bebé y su esposa, huyeron hacia el cuarto principal y debieron cerrar la puerta con llave para evitar el peligro.
Palmer decidió llamar al 911 de Oregón, Estados Unidos, para pedir auxilio.
En la grabación de la llamada se transcribe lo que sigue:
-Por favor, ayúdenos, alguien está tratando de atacarnos, gritó Palmer un poco asustado.
-¿Quién está tratando de atacarlos?
-Nuestro gato -respondió Palmer- él es muy, muy, muy, muy peligroso.
Según una publicación del portal de noticias de la BBC, solo minutos antes, Lee Palmer estaba con su familia en su vivienda ubicada en la ciudad de Portland, cuando de repente su mascota Lux, un gato himalayo de 10 kilos de peso, comenzó a arañar el rostro de su hijo de siete meses de edad.
En la grabación telefónica que dio a conocer la policía, se escucha cómo Palmer le relata a la operadora que cuando vio al felino atacar a su pequeño, lo pateó para quitárselo de encima “y fue allí que enloqueció y comenzó a atacarnos”.
Palmer dijo a la operadora que necesitaba ayuda y para que esta le creyera, puso el teléfono del que estaba hablando cerca de la puerta, donde se podían escuchar los fuertes maullidos del gato.
"¿Escuchó eso? Ese es el gato”, dijo Palmer.
“Sí, lo escuché. Permanezca con la puerta cerrada”, respondió la operadora.