TRÉVERIS - ALEMANIA
Alemania celebró ayer sábado el bicentenario del nacimiento de Karl Marx con la inauguración de una estatua del filósofo de la dictadura del proletariado, obsequiada por China, para pesar de parte de los manifestantes que abuchearon la herencia política del pensador.
La escultura, de bronce y 5,5 metros de altura, fue desvelada a media jornada en Tréveris, la localidad en la que Marx llegó al mundo el 5 de mayo de 1818. Casi 1.500 personas asistieron al acto, según la policía, para descubrir a un Karl Marx con levita dando un paso al frente. Al acto acudieron descendientes del filósofo alemán, como la socióloga francesa Frédérique Longuet-Marx, pero también funcionarios chinos y Andrea Nahles, la nueva presidenta del Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD), formación que mantuvo un ADN marxista hasta 1959. “Hace tiempo que el SPD no tiene una visión marxista, pero Marx y sus conceptos aún forman parte de su matriz política”, declaró. “Creo que sería sensato que leyéramos algunos de sus análisis en el actual contexto”, añadió.
Previamente se había inaugurado una exposición permanente en la casa natal del autor de El Capital.
En total hay cerca de 600 eventos programados, incluyendo exposiciones, conciertos, obras de teatro y conferencias en los próximos meses en Tréveris para conmemorar al pensador del siglo XIX, inspirador del comunismo.
El regalo de la escultura por parte de China es un gesto inaceptable proveniente de una dictadura autoritaria, según varias asociaciones y partidos anticomunistas que se movilizaron en Tréveris en protesta contra el homenaje.
Culto. Varias decenas de miembros de la Unión de Grupos de Víctimas del Comunismo desfilaron tras una pancarta en la que se veía a Marx caminando sobre cráneos humanos.
El partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD), que cuenta con mucho apoyo electoral en la ex RDA comunista, marchó en silencio para denunciar el “culto a Marx” y llamó a “deshacerse” del pensador en nombre de las víctimas del comunismo. Como muestra de las divisiones que sigue generando, desde el otro lado del tablero político, el Partido Comunista alemán y la izquierda radical se manifestaron a favor de Marx y llamaron a “los proletarios de todos los países a unirse”, un guiño al famoso lema plasmado en el Manifiesto del Partido Comunista, que coescribió con Friedrich Engels.
Más de 130 años después de su muerte en Londres, en 1883, Marx sigue siendo uno de los intelectuales más comentados del mundo, considerado por unos como un crítico visionario de los peligros del capitalismo y, por otros, el inspirador de las dictaduras soviética, china y camboyana.