Los sojeros sostienen que si bien no se trata de una merma con relación al promedio histórico de rendimiento, sí habrá diferencia respecto al récord registrado el año pasado. “Estamos en la fase final de la cosecha. Vamos a estar en un intermedio entre el 2019, que fue una cosecha mala de 8,8 millones de toneladas y el 2020, que fue un año de cosecha excelente con 10,6 millones de toneladas”, explicó el titular de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), Héctor Cristaldo, quien calificó la campaña agrícola como “buena”.
Debido a la sequía primeramente hubo un atraso en la siembra y luego un exceso de humedad por las continuas lluvias que afectaron a la calidad de los granos y promovieron la aparición de enfermedades. En este sentido, Cristaldo indicó que hay mucha disparidad en los rendimientos.
Comercio. En la Bolsa de Chicago el precio de la soja se mantiene por encima de los USD 500 por tonelada, monto que el productor recibe con un descuento de USD 40 por tonelada en promedio por los gastos de logística en Asunción, sin contar con los demás costos en silo. Si bien entre 30% y 40% de los productores cerraron ventas anticipadas por una cotización inferior, gran parte de la cosecha se vende a un alto precio. “El productor va a tener un ingreso adicional y va a tener el país con esta suba de precios con relación al año pasado, yo creo que va a generar ese efecto, pero dimensionarlo ahora es muy difícil”, indicó el dirigente.
Sin embargo, a raíz de la incertidumbre que genera la pandemia, considera que el sector hará solo inversiones necesarias.
Se enlentece envío fluvial
El director ejecutivo de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas, Hugo Pastore, señaló que el caudal de los ríos sigue bajo y que como consecuencia las barcazas cargan granos a un 70% de su capacidad.
En promedio las embarcaciones llevan alrededor de 22.000 toneladas de productos en un viaje que dura dos semanas, el doble de duración de un traslado en condiciones normales.
Además se registra un agolpamiento de barcazas en los puertos argentinos donde se descargan los granos, ya que los envíos se realizaron de manera masiva en este marzo, aprovechando la temporada de cosecha. Los exportadores siguen de cerca esta situación.
