En el fútbol pocas veces el resultado es reflejo de lo expuesto, de lo desarrollado por uno y otro equipo.
Guaraní futbolísticamente fue superior a Cerro a lo largo del primer tiempo, pero fue el Ciclón el que movió primero el marcador y lo hizo muy temprano. Churín se encargó de la ejecución, Centurión desvió levemente y del rebote el goleador azulgrana marcó el primer gol.
El equipo de Gustavo Florentín fue intenso, dinámico y preciso con la pelota. La sociedad Gamarra-Ortigoza por momentos desarmó la estructura defensiva de los visitantes. Faltó que Redes se sume a esa dupla. El equipo de Jubero no tuvo transición rápida, pero sí buenos movimientos distractivos de los volantes y atacantes, para liberar a los laterales en zona de ataque.
En el segundo tiempo, los azulgranas decididamente apostaron replegarse, a juntar líneas y buscar sacar provecho de los espacios que dejó el local, que corrió detrás del empate. Guaraní en el complemento tuvo nuevamente mayor posesión, pero Carrizo ya no fue tan exigido. La marca del Ciclón fue eficiente.
Cerro no tuvo la posesión, porque los aurinegros en la mayoría de las acciones impusieron el 2 por 1, e incluso 3 por 1, que les sirvió para recuperar con inmediatez el balón.