El primero consiste en una propuesta legislativa que ya tiene media sanción de los diputados, pero en el Senado ya fue postergada varias veces.
Tiene que ver con el comiso de bienes de narcos y la posibilidad de que la Justicia disponga del remate de los mismos. Un 50% de lo recaudado se establece que se destine a programas de adicción, y el resto a la Senad, Seprelad, Policía Nacional, Fiscalía y Poder Judicial, así como a la nueva secretaría que se pretende crear.
En cuanto a la interpelación a López Moreira, el propio Fernando Lugo, electo por una mayoría aliada al cartismo como presidente del Congreso, se jactó de que incluyó en el orden del día.
El ex obispo y Sixto Pereira, junto con otros senadores, fueron los que promovieron este pedido, que ya data del año pasado. Se cuestiona que el ministro del Ejecutivo integre una comisión energética teniendo una empresa dedicada a este rubro.
Hay dudas sobre la aprobación de la interpelación.