Política

Tras presión, liberan a dos jóvenes que escracharon a Urbieta

 

Dos jóvenes que habían sido detenidos por supuestamente perturbar el orden público durante un escrache contra el sector que apoya al intendente Alejandro Urbieta en Concepción, ocurrido hace 10 días, fueron puestos en libertad.

El Tribunal de Apelación de la Circunscripción Judicial de Concepción revocó la resolución de la jueza Hilda Benítez y así liberó al estudiante de Ingeniería Civil de la Universidad Nacional, Gastón González, junto con la joven Rosa Rosalba Benítez.

Los magistrados Luis Ruiz Aguilar, Julio César Cabañas y Fabio Cabañas Gossen, miembros del Tribunal de Apelación, revocaron el auto interlocutorio 732 del 22 de noviembre pasado, que fue dictado por el Juzgado Penal de Garantías del Segundo Turno.

La jueza Benítez había decidido la prisión preventiva de los jóvenes, quienes habían sido detenidos por la Policía Nacional en una estación de servicios del barrio Villa Armando, tras un escrache ocurrido frente a la casa de la presidenta de la Junta Municipal, Sisinia Silva.

Ambos forman parte del grupo de ciudadanos que realizan constantes reclamos en contra de la administración del intendente municipal, Alejandro Urbieta, a quien exigen que renuncie al cargo por múltiples irregularidades.

El viernes pasado, compañeros del segundo año de Ingeniería Civil de Gastón González se manifestaron frente al Palacio de Justicia exigiendo su libertad, ya que, aparte de considerar injusta su prisión, no querían que perdiera sus exámenes.

Con la liberación de González y Benítez solo queda un manifestante detenido. Se trata de Joy Jeremía Argüello, a quien los Urbieta acusan de haber roto la puerta de la farmacia de la familia en una de las movilizaciones.

Este sábado se cumplieron 48 días de movilización en Concepción, capital del primer departamento.

Frente a la casa de la presidenta de la Junta Municipal de Concepción se registró un enfrentamiento entre los manifestantes que están a favor y en contra del pedido de intervención. Los primeros atacaron con huevos y petardos, mientras que los otros lo hicieron con piedras y balitas de cristal.

Esto generó la intervención de efectivos policiales que reprimieron a todos los que se encontraban en la zona. La situación de zozobra se mantuvo por varios días.

Los manifestantes reclaman al intendente las ventas de varios terrenos municipales, entre ellos el del ex Puerto Nanawa, Casa ex Correo (patrimonio municipal), falta de rendición de cuentas, estado calamitoso de las calles, falta de cumplimiento de ordenanzas, millonarios endeudamientos, entre otros.

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