Parecen de película, pero son reales. La imaginación es una herramienta central para el crimen organizado de la droga. Es sorprendente cómo dan rienda suelta a la creatividad para trasladar la cocaína y sortear los controles.
Los antecedentes de incautaciones del “polvo blanco” en los aeropuertos y las rutas fronterizas dan cuenta de una importante variedad de maneras a las que recurren los traficantes.
COMUNES. En Paraguay, según el jefe de Operaciones de la Senad en Mariscal Estigarribia, Dante Medina, como también según el fiscal de Filadelfia, Alan Schaerer, los casos más comunes son el transporte de la cocaína en valijas de doble fondo o los famosos tragadores, así como también en compartimentos ocultos de ómnibus y vehículos particulares.
Medina precisó que en los controles en Mariscal Estigarribia generalmente caen los denominados tragadores, de nacionalidad boliviana y peruana.
Esta última “modalidad de transporte” consiste en el entrenamiento de una persona para que trague cierta cantidad de cápsulas con cocaína. De esta manera, si no es detectada, llega a destino y la expulsa a través de una deposición.
El nombrado agente de la Senad recordó ciertos tragadores que lograron atrapar.
Recordó que una vez le salvaron la vida a un boliviano que tuvo que ser operado de urgencia debido a que las cápsulas de cocaína que había ingerido le obstruyeron totalmente los intestinos.
Apuntó que, en otra oportunidad, quedaron sorprendidos con un tragador que llevaba más de un kilo trecientos gramos en cápsulas dentro del estómago.
Puntualizó que en los vehículos, por lo general, se utiliza la mayoría de lugares posibles con doble fondo.
Mencionó el caso de mochileros que viajan “a dedo” y bajan antes de los controles, bordean la ciudad y vuelven a subir en cualquier vehículo que los lleve a destino.
SOFISTICADOS. En cuanto a las formas más ingeniosas de transporte de cocaína, el agente antinarcóticos dijo que hay de las más insospechadas.
En este contexto, citó casos de ropas impregnadas, botellas con bebidas alcohólicas, bolígrafos, cintos de doble fondo, plataformas de zapato, termos, recipientes de mayonesa y pilas.
Explicó que como el clorhidrato de cocaína es blanco, se usan prendas blancas que tienen luego un aspecto almidonado. Una vez que llegue a destino la droga es sacada a través de procedimientos en laboratorios químicos.
Indicó que el mismo proceso se utiliza con las botellas con bebidas. En este caso, la cocaína es diluida en el agua, a la que se le agregan agua y colorante para dar el aspecto de vino tinto, que están perfectamente etiquetadas.
Refirió que a nivel mundial se llegó a detectar que los narcotraficantes utilizaron botellas de Coca-Cola para traficar cocaína, a través de etiquetas de doble fondo.
Los antecedentes de incautaciones en operativos de control en los aeropuertos dan cuenta de que todo sirve para traficar, desde artículos artesanales con huecos o instrumentos musicales con cavidades.
En una intervención se logró encontrar un importante cargamento de cocaína que estaba siendo preparado para su envío a Europa. Los narcotraficantes utilizaron los huecos de madera de palo santo para introducir la droga, en una presunta exportación.
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