12 abr. 2026

TEXTOS INÉDITOS DE PESSOA

Fernando Pessoa murió hace 74 años y, sin embargo, siguen apareciendo inéditos suyos. Esta semana fue presentada en Lisboa una compilación de textos bajo el título de Fernando Pessoa: El guardador de papeles. La recopilación estuvo a cargo del investigador colombiano Jerónimo Pizarro.

Uno de los textos más interesantes - desde un punto de vista hasta si se quiere extraliterario- lo constitu- ye el relacionado con el encuentro que tuvo con el ocultista Alesteir Crowley, hecho que había de marcar de alguna manera su vida.

ALBANÉS ISMAEL KADARÉ ES NUEVO GANADOR DEL PRÍNCIPE DE ASTURIAS

Aunque esto de los premios es siempre tan lejano para los lectores, uno a veces tiene sus preferidos para llevarse determinado galardón. En el caso del Premio Príncipe de Asturias de las Letras, concedido este año, entre los finalistas Cees Noteboom, Antonio Tabucchi, Milan Kundera, Ismael Kadaré e Ian McEwan, prefería personalmente al último. Pero me dije: “Seguro que ganará Kadaré, justo alguien del que no he leído ni una sola sílaba”. Y así fue.

El escritor albanés fue premiado por “la belleza y el hondo compromiso” de su escritura, según el jurado, pues “narra con lenguaje cotidiano, pero lleno de lirismo, la tragedia de su tierra, campo de continuas batallas”.

Kadaré es famoso por sus obras, que se adentran en el drama histórico de su país, en especial durante el período comunista. El Palacio de los Sueños, Abril quebrado, El monstruo, Los tambores de la lluvia y La hija de Agamenón, son algunas de sus obras más conocidas.

SEGÚN EDITORA, STIEG LARSSON CREÍA EN EL POSIBLE ÉXITO DE MILLENIUM

Larsson, evidentemente, era un periodista. No solo porque, por lo menos en la primera entrega de su hoy célebre trilogía Millenium, titulada Los hombres que no amaban a las mujeres (la única que leí), el mundo periodístico está narrado ácida y exquisitamente, sino también porque las marcas narrativas típicas del género se dejan percibir a veces morosamente, para bien o para mal.

Él era un buen periodista, según dicen, y aunque algunos “profesionales” de la escritura lo vean como un simple best-seller, definitivamente no era un mal escritor. Murió poco tiempo antes de saber que sus libros serían devorados por millones de lectores. Según Elin Sennero, una de sus editoras, “Stieg tenía su corazón en el periodismo, era un principiante en novela, pero creía en lo que había escrito”, y de alguna forma sabía que la trilogía que secreta y calladamente preparaba no pasaría desapercibida. La editora afirmó lo anterior esta semana, en la presentación en Madrid de la traducción al español de La reina en el palacio de las corrientes de aire, el tercer y último volumen, que sigue a la también exitosa La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina.

Larsson murió de un infarto en 2004, a los 50 años. Según la editora, Larsson “dormía poco, tomaba mucho café y fumaba mucho”.

BlasBrítez

Periodista

bbritez@uhora.com.py

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