La directora gerente del FMI, Christine Lagarde, advirtió ayer que las tensiones comerciales entre China y EEUU son una amenaza para la economía mundial y lamentó que los recientes rumores y tuits no sean favorables a un acuerdo.
Al advertir con imponer a partir del viernes nuevos aranceles contra los productos chinos, el presidente estadounidense, Donald Trump, dio un nuevo impulso a la guerra comercial con Pekín, lo que podría afectar negativamente al crecimiento mundial.
“Está claro que las tensiones entre EEUU y China son una amenaza para la economía mundial”, declaró la directora del FMI a la prensa, tras su intervención en el Foro de París, sobre el endeudamiento de los países en desarrollo. “Teníamos la impresión de que esta amenaza se estaba desdibujando, que las relaciones mejoraban y que íbamos hacia un acuerdo entre Pekín y Washington”, afirmó.
“Esperamos que seguirá siendo el caso pero hoy los rumores, los tuits y los comentarios no son muy favorables”, añadió la responsable del Fondo Monetario Internacional (FMI).
siguen negociando. EEUU y China retomarán esta semana, en Washington, sus complejas negociaciones comerciales, a pesar de la amenaza de nuevos aranceles estadounidenses a los productos chinos.
El negociador chino Liu He estará el jueves y el viernes en la capital estadounidense, comunicó el Ministerio de Comercio. El anuncio fue bien recibido en las bolsas chinas, que la víspera cayeron por el aviso de nuevas sanciones comerciales estadounidenses.
La celebración de estas negociaciones era incierta tras el anunció de Trump, el domingo, de aumentar los aranceles a productos chinos de importación, por valor de 200.000 millones de dólares a partir del 10 de mayo.
“Aumentar los aranceles no resolverá ningún problema”, dijo ayer un portavoz del Ministerio chino de Relaciones Exteriores.
China espera que ambas partes puedan resolver sus preocupaciones legítimas y se esforzarán para llegar a un acuerdo que sea mutuamente benéfico, añadió.
La administración Trump constata una erosión de los compromisos de China durante las negociaciones que se celebraron la semana pasada en Pekín, dijo al Wall Street Journal, sin precisar de qué compromisos se tratan.