Si bien por un viaje se puede gastar un mínimo de G. 30.000, más la recarga por el horario nocturno, la gente prefiere volver a casa con comodidad a caminar o esperar un bus hasta el día siguiente.
Según taxistas consultados en el microcentro, los viernes y sábados se triplica la demanda, sobre todo, para las paradas más cercanas a los boliches.
César Martínez y Luis Colmán, de la Parada 5, ubicada en 14 de Mayo casi Palma, cada fin de semana tienen un promedio de entre 10 y 12 viajes. Señalaron que hay muchos turistas que piden dar un paseo por la Costanera, pero debido a la clausura desde las 12.00 hasta las 22.00, que dispuso la Comuna, no pueden mostrar el lugar.
A su turno, Arnulfo Vera, quien se dedica al servicio de remís, comentó que cada fin de semana recibe pedidos de distintos negocios céntricos, por la cantidad de visitas.