Muchos momentos divertidos y emotivos pasó ayer Tatiana Gabaglio en su cumpleaños número 10. La niña es una de las víctimas del incendio del Ycuá Bolaños, que continúa en la lucha por seguir creciendo tras la tragedia del 1 de agosto del 2004. Junto a su madre Judith Gabaglio, su hermana Carolina, sus tías, tíos y primos, disfrutó de una fiesta en uno de los locales de Burger King.
La agasajada recibió a sus invitados con mucha alegría, entre ellos a los médicos que la acompañaron desde el primer día en que inició una dura batalla para su recuperación. La paciencia y el cariño con que la trataron, siempre hicieron que los vínculos se encuentren fortalecidos y sean ellos los invitados especiales.
Corriendo y con los brazos abiertos, la niña recibió a uno de sus invitados, Edgar Bogarín, el policía que la salvó del incendio. El encuentro fue emotivo. Luego de más de dos años, Bogarín se emociona al recordar ese trágico domingo. “Está muy grande ya; este es el tercer cumpleaños que compartimos juntos y espero que lo sigamos haciendo siempre”, manifestó mientras observaba cómo la niña disfrutaba con los demás niños.
“Ella sufrió mucho por un largo tiempo y es lindo verla así, contenta”, expresó agradecido. Bogarín rememoró momentos muy emotivos de aquella tragedia. Contó que fue Tati la segunda persona a quien sacó del edificio en llamas y la trasladó hasta el sanatorio Santa Bárbara. “Después me quedé con una ansiedad por saber qué pasó de ella. Salvé a mucha gente, pero ella me recordó mucho a mi hija y llamé para saber cómo estaba, y me dijeron que fue trasladada al Bautista. La visité el jueves siguiente al incendio, y desde ese día siempre hablamos”, relató.
El local estuvo especialmente preparado para agasajar a Tatiana, quien días atrás había comentado que quería festejar su cumpleaños en Burger King, y Última Hora le obsequió su pedido.
Luego de merendar hamburguesas y gaseosas con los chiquitos, llegó el momento de compartir juegos y descubrir qué guardaba la infaltable piñata. Cargados de golosinas, todos fueron luego junto a una colorida torta verde para cantar el “Feliz cumpleaños” a Tati, quien con mucha fuerza apagó sus diez velitas.