14 jul 2026

Taiwán se ganó el derecho de pertenecer a la Organización de las Naciones Unidas

En la actualidad, la isla de Taiwán adquirió con creces el derecho al reconocimiento en el ambiente internacional de naciones libres e independientes. Es un régimen político democrático, su Estado controla un territorio, una población de más de 23.000.000 de habitantes, una economía dinámica con fuerte tendencia exportadora y ejerce el monopolio del sistema jurídico. Se merece un lugar en la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

El 19 de julio de 2007 se reiteró una solicitud para que Taiwán sea miembro de la ONU. La secretaría devolvió la solicitud, supuestamente de acuerdo a la “política de una China en las Naciones Unidas”. Se basó en la Resolución 2.758. Esta decisión excluye a Taiwán de dicho organismo. Pero, aún más grave, le impide acceder a organismos multilaterales de gran importancia para su pueblo como son la OMS y la FAO, entre otros. La situación se mantiene en desmedro de un Taiwán que posee un capital simbólico valorizado internacionalmente: su sistema democrático.<br>Taiwán, a fin de colaborar, moderó sus pretensiones independentistas. China, inserta en el fenómeno de la globalización capitalista, sustenta su futuro en la inversión extranjera -incluyendo capitales de Taiwán- y su comercio exterior. Por ende, no está en condiciones de permitirse conductas que perjudiquen su status internacional. Al acercarse a un modelo capitalista disfruta de sus ventajas y no estaría dispuesta a renunciar por este conflicto endémico. <br>El Kuomintang (KMT) mantuvo una dictadura hasta 1991. En los años 90 se asiste a la progresiva democratización de la isla, culminada en las elecciones del 2000, en que por primera vez el KMT es derrotado, accediendo a la presidencia Chen Shui-bian, reelecto en 2004, líder de un partido político opositor al de Chiang Kai-shek (KMT), el Partido Democrático Progresista (PDP). Un movimiento político que brega por su independencia y reconocimiento internacional, pero al gobernar aplicó una moderación realista. En las elecciones presidenciales del 2008, los votantes eligieron presidente a Ma Ying-jeou, del histórico KMT, en una apuesta por relaciones menos tensas con China. <br>A quien reconoce a la República de Taiwán como Estado independiente se le niega mantener relaciones diplomáticas con la República Popular China. Una compleja situación donde lo político y lo económico, ya no ideológico y cultural, se encuentran enlazados y son ponderables. Las diferencias parecen insalvables, y es difícil aproximarse a un pronóstico de resultados.<br>La tensión persistirá, dado que los argumentos esgrimidos por uno y otro van por líneas paralelas que dificultan el diálogo y la negociación. China puede admitir “un país, dos sistemas”, pero no acepta una relación de igual a igual con quien considera una provincia rebelde, aunque es altamente alentador, a la fecha, un diálogo bilateral para tratar temas de común interés.<br>China y Taiwán en los últimos años transitan caminos concurrentes y paralelos. La integración, desde el reformismo chino de fines de los setenta liderado por Deng Xiaoping en lo económico, aleja la posibilidad de una guerra, aunque ambos estén altamente equipados en lo militar, tecnológico y hasta nuclear. <br>Actualmente, el conflicto parece insoluble. Es tan inviable un ataque chino que perjudicaría a ambos, como el reconocimiento de los reclamos soberanos de Taiwán por parte del continente. Una alta tensión a conducir y encontrar vías de solución que no afecten ni la vida, ni la salud, ni el comercio de China, ni de Taiwán. <br>Atrás quedaron los resquemores de la Guerra Fría, con unos Estados Unidos subvencionando económica y militarmente al Gobierno taiwanés y una China que, tras las reformas de Deng Xiaoping hacia una transformación al capitalismo y el desarrollo económico y tecnológico, se aleja del anquilosado sistema mao-leninista de la perimida “Revolución Cultural”. La sabiduría de una cultura milenaria tiene el reto histórico de zanjar sus diferencias y fortalecer la paz mundial.<br>