Economía

Sube el tomate, pero precio no llega a los productores

 

La comparación de oferta de precios promedio para los mayoristas entre el 1 y 17 de octubre arroja que el tomate perita, utilizado generalmente para salsas, subió de G. 60.000 a G. 90.000 la caja de 18 kilogramos, mientras que el liso, preferido para las ensaladas, está a G. 100.000.

Este producto forma parte de los cinco que tiene restringido el ingreso desde otros países a fin de priorizar los de origen nacional. Para importar se necesita la Acreditación Fitosanitaria de Importación (Afidi).

De este grupo, solo la naranja tuvo un descenso en un 5,2% y cada caja de 100 unidades tiene un precio de venta de G. 63.300.

La referencia de costos se toma de los depósitos de donde se surten los comercios de Asunción, incluyendo los supermercados, que de acuerdo con las cifras diarias que provee el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), ajustan los precios para el consumidor final.

SUBE EL TOMATE.png

Entre los productos analizados, el más sensible es el tomate, debido a la caída de precios y a la falta de mercado que afectó a los agricultores, especialmente en Caaguazú, donde se concentra la mayor zona de su cultivo.

Para el director de Comercialización del MAG, Aníbal Roa, este nuevo comportamiento se debe a los fuertes controles en el ingreso de mercaderías de manera ilegal. “Ahora se está controlando mejor el contrabando, por eso hubo un repunte”, expresó.

Pero estas declaraciones no son compartidas por los tomateros, quienes consideran que los precios son manipulados por el Gobierno, porque “la cifra no es real en la finca”, criticó por su parte el productor Máximo González, de Caaguazú.

El costo de producción asciende a G. 3.500 el kg, mientras que los compradores están dispuestos a pagarles solo G. 3.000. Para obtener una ganancia, ellos consideran justo vender a G. 5.000 el kg, según el agricultor.

“Lo que hace el MAG es simplemente burlarse de la sociedad paraguaya”, agregó. El gremio de los tomateros realiza constantes movilizaciones porque no logran colocar la fruta en los mercados y si lo hacen, los precios no cubren la inversión que hicieron en sus huertas. Responsabilizan al Gobierno de esta situación porque aseguran que no se está haciendo el esfuerzo suficiente para evitar el contrabando que compite con la producción nacional desde la ilegalidad.

Esta semana el corte de ruta que protagonizaron en Coronel Oviedo derivó en la detención de 25 de ellos.

Pero una esperanza para el sector es la modificación del Código Aduanero, que fue sancionada ayer en el Congreso Nacional, tras idas y vueltas entre Diputados y el Senado. De acuerdo con la normativa, el delito de contrabando pasa a ser un crimen, lo que implica que los infractores pueden ir a la cárcel.

Los horticultores creen que esto podría ayudar a desalentar el ingreso ilegal de mercaderías, pero su promulgación todavía depende del Poder Ejecutivo.

Otro producto que está próximo a restringirse su importación es la papa, que está en plena etapa de cosecha.

Dejá tu comentario