Fernández estaba esposado cuando fue ultimado con al menos ocho disparos de pistola calibre 40; el modus operandi utilizado para acabar con su vida no es común entre bandas delictivas, para hablar de un ajuste entre ellos, por lo que la vinculación de uniformados en el caso está siendo cotejada como elemento principal, reveló la fuente.
Se dispuso que un grupo de investigadores de la sección homicidios de la capital del país venga a reforzar el trabajo de sus pares en el Alto Paraná, para intensificar la tarea y dilucidar el hecho que conmocionó a la población esteña.
Fernández Cano se inició muy joven en el submundo delictivo, siendo adolescente, haciendo pasar vehículos robados desde el Brasil a Ciudad del Este y luego de su asesinato, revisaron su apartamento en el edificio Triunfo 3l y hallaron drogas. Los policías mencionaron que Fernández era cuñado de Víctor Britez, alias Chapalo, un presunto jefe narco detenido con 350 kilos de cocaína. (N. D.)