En nuestro país solo 12.061 personas obtenían en el 2007 ingresos que están por encima del equivalente a 10 salarios mínimos mensuales, de acuerdo a las estadísticas que maneja la Subsecretaría de Estado de Tributación, en base a datos que fueron obtenidos de la Dirección General de Estadística, Encuestas y Censos. Esta es la última información que existe a nivel oficial.
El bruto salario mínimo legal vigente en ese entonces y hoy en día asciende a 1.341.775 guaraníes por mes para ese tipo de actividades. El salario mínimo neto utilizado por Censos es de 1.200.000 guaraníes. De acuerdo con la explicación dada por funcionarios, ese es el salario mínimo “neto”, haciendo referencia al ingreso aproximado que todo trabajador, inscripto legalmente, percibe después de sus aportes al IPS, que ascienden al 9% de su salario bruto.
Lo interesante de estos datos es que los potencialmente afectados por la entrada en vigencia del impuesto a la renta personal IRP serían supuestamente unas 12 mil personas. La renta personal comenzó a regir el 1 de enero pasado.
Este último dato hay que manejarlo con cuidado por varias razones. Entre ellas, citemos algunas: es una estadística de la anual Encuesta Permanente de Hogares de la DGEEC, es decir que no es ninguna que se obtenga de los numerosos tipos de ingresos gravados por el novel impuesto, a saber: o se gravan todos los ingresos regulares obtenidos por actividades realizadas en el territorio de la República. Dicho al revés: no están gravados los ingresos obtenidos por actividades realizadas fuera del país.
También están gravados ingresos extraordinarios por ventas de inmuebles (terrenos, edificios, residencias, casas simples, etc.), yates, automóviles, utilitarios y suntuarios, joyas y otros bienes de lujo.
Sin embargo, hay determinados tipos de ingresos que no están gravados, aunque provengan de actividades realizadas en Paraguay, tales como jubilaciones, pensiones, indemnizaciones y similares, aguinaldos, el 50% de dividendos, utilidades y excedentes, entre otros, así como los provenientes de ganancias de loterías, que están gravados por otros impuestos.